Una finca con olivos milenarios en Valldemossa lidera la selección de viviendas singulares de la semana

El mercado inmobiliario de gama alta sigue mostrando un pulso singular. Esta semana, la selección de viviendas singulares recorre tres puntos del mapa español con propuestas muy distintas entre sí: una finca en la sierra de Tramuntana que reinterpreta la construcción tradicional mallorquina con tecnología geotérmica, una residencia de nueva planta en la Costa Brava y la rehabilitación de dos antiguos pajares en un pueblo de la Reserva de la Biosfera de los Valles de Omaña y Luna, en León. Las tres propiedades, comercializadas por agencias especializadas, comparten un denominador común: la integración en entornos naturales protegidos o de alto valor paisajístico.
Tramuntana: tradición, piedra y geotermia en 30 hectáreas
La primera de las viviendas seleccionadas se encuentra en Valldemossa, en el corazón de la sierra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se trata de una finca que la agencia Spain Sotheby's International Realty define como una relectura contemporánea de la tradicional finca mallorquina. La construcción combina piedra natural y forja artesanal con elementos de alta tecnología, y la parcela alcanza casi 30 hectáreas, de las que 80.000 metros cuadrados son terrenos agrícolas con olivos, algunos de ellos con unos 800 años de antigüedad.
El interior, de 634 metros cuadrados construidos, se organiza en torno a un vestíbulo que da acceso a una amplia zona de estar con cocina abierta, barra integrada y oficina. Dos dormitorios con baño y vestidor completan la planta principal, mientras que la planta superior alberga dos suites adicionales. El sótano incluye un garaje con capacidad para tres vehículos y áreas de almacenamiento. Uno de los elementos más destacados de la vivienda es su sistema de climatización por geotermia, que permite un ahorro energético relevante en una edificación de estas dimensiones. El precio de venta es de 12,6 millones de euros.
Begur: una ventana a la Costa Brava desde una residencia de 2024
La segunda propiedad está en lo alto de Sa Riera, en el municipio de Begur (Girona), una de las zonas más demandadas de la Costa Brava. La residencia, finalizada en 2024, apuesta por la arquitectura moderna y las vistas panorámicas. Cuenta con ascensor y una gran cristalera en el salón que integra el paisaje y conecta directamente con la zona de piscina. La distribución se completa con una cocina abierta, un comedor y cinco dormitorios con baño.
En el exterior, la parcela de 1.737 metros cuadrados ofrece dos ambientes diferenciados: un comedor y chill-out con jacuzzi, y una piscina. La vivienda, con 428 metros cuadrados construidos, la comercializa la agencia Dils Lucas Fox. Su precio de venta asciende a 4,95 millones de euros, y destaca por combinar privacidad con una ubicación privilegiada en una de las localidades costeras con mayor proyección del mercado residencial de lujo en Cataluña.
Dos pajares rehabilitados en León, desde 450.000 euros
El tercer inmueble de la selección se sitúa en Mora de Luna, en la comarca de Luna, dentro de la Reserva de la Biosfera de los Valles de Omaña y Luna. La propiedad es el resultado de la rehabilitación de dos antiguos pajares, un proyecto que ha respetado la arquitectura tradicional de las casas maragatas. La vivienda, de 458 metros construidos, se articula en torno a un patio central empedrado que organiza las distintas estancias, con un porche en la planta baja y corredores acristalados en la superior.
El interior alberga un salón con chimenea, dos cocinas y cuatro dormitorios con baño privado. Rústicas Singulares, la agencia que comercializa el inmueble, destaca el enclave: un paisaje de montaña dentro de un espacio protegido. El precio de venta es de 450.000 euros, una cifra notablemente inferior a las otras dos propiedades, que pone en valor la rehabilitación del patrimonio rural como opción dentro del mercado de viviendas singulares.
Un mercado de nicho que sigue buscando la diferenciación
Las tres propiedades reflejan las distintas vías por las que transita el segmento de viviendas singulares en España. Mientras la finca mallorquina apuesta por la combinación de tradición y eficiencia energética en un entorno declarado Patrimonio de la Humanidad, la residencia de Begur representa la demanda de obra nueva en la costa con altos estándares de confort. La rehabilitación leonesa, por su parte, muestra el interés por recuperar el patrimonio rural en zonas de baja densidad demográfica.
La horquilla de precios, de 450.000 a 12,6 millones de euros, y la diversidad de tipologías y localizaciones, confirman que el mercado de gama alta en España sigue activo, con una oferta que busca diferenciarse por el diseño, la integración paisajística y la sostenibilidad.



