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MPS contraataca con dos opas por 34.000 millones para esquivar la absorción de Intesa

Fotografía que ilustra la noticia: MPS contraataca con dos opas por 34.000 millones para esquivar la absorción de Intesa
(El País)

Monte dei Paschi di Siena (MPS) ha respondido a la opa lanzada por Intesa Sanpaolo con dos ofertas simultáneas por Banco BPM y Banca Generali, valoradas en 34.000 millones de euros. La maniobra, en plena guerra de opas que sacude la banca italiana, busca evitar que MPS sea absorbido por un grupo mucho mayor y obligaría a Intesa a elevar su oferta inicial de 30.600 millones.

Una respuesta defensiva con doble objetivo

La última jugada de la batalla por la reordenación del sector bancario italiano la protagoniza MPS, que ha lanzado dos ofertas simultáneas por Banco BPM y Banca Generali. La operación, valorada en 34.000 millones de euros, es una respuesta directa a la ofensiva que Intesa Sanpaolo inició el pasado junio.

El movimiento de MPS persigue un doble objetivo: por un lado, ganar tamaño para competir en igualdad de condiciones; por otro, complicar la operación de Intesa, que tendría que elevar su oferta inicial de 30.600 millones de euros si MPS logra hacerse con ambas entidades.

El catedrático de Finanzas de la Universidad Bocconi de Milán, Stefano Caselli, explica que "el último movimiento de MPS es necesariamente una maniobra defensiva, pero eso no tiene una connotación negativa". En su opinión, Intesa llevaba tiempo preparando una operación "muy meditada y razonada", mientras que la respuesta de MPS tiene por delante un camino considerablemente más complicado.

Una década después del rescate, MPS pasa de presa a depredador

El caso de MPS es especialmente significativo por su trayectoria. Hace apenas una década, el banco estaba al borde del colapso y necesitó un rescate público. Hoy, tras años de saneamiento y una progresiva reprivatización, es uno de los grandes protagonistas de la concentración bancaria italiana.

Su evolución refleja cómo ha cambiado el sector: tras la crisis financiera de 2008 y la posterior crisis de deuda europea, buena parte de las fusiones y rescates respondieron a los problemas de entidades débiles. Ahora son bancos saneados y rentables los que buscan crecer.

La actual oleada de compras y fusiones comenzó a finales de 2024. Banco BPM lanzó primero una oferta sobre la gestora de fondos Anima y, pocas semanas después, UniCredit sorprendió al mercado con una opa sobre el propio Banco BPM. Esa operación, valorada en unos 15.000 millones de euros, acabó naufragando en julio de 2025, cuando UniCredit retiró su oferta por las condiciones impuestas por el Gobierno italiano para autorizarla.

A comienzos de 2025 llegaron nuevas operaciones: MPS se lanzó sobre Mediobanca y BPER sobre Popolare di Sondrio. Estas sí prosperaron. Con la adquisición de Mediobanca, MPS se convirtió además en el principal accionista de Generali, uno de los activos más codiciados del sector financiero italiano.

La lógica económica detrás de la consolidación: capital, rentabilidad y tamaño

Caselli identifica varios factores detrás de esta aceleración. El primero es la buena situación en la que llegan los bancos después de años dedicados a reforzar sus balances. "Los bancos italianos están entre los más capitalizados de Europa y, cuando se tiene mucho capital, llega un momento en que se quiere utilizar", explica.

A ello se suman los buenos resultados: según el último informe anual del Banco de Italia, la rentabilidad del sector alcanzó en 2025 su nivel más alto desde 2008. "Cuando tienes bancos muy capitalizados y con muy buenos resultados, en algún momento tienes que hacer operaciones de fusiones y adquisiciones. Es bastante inevitable", sostiene.

Otro factor es el tamaño. Los grandes bancos italianos siguen siendo menores que sus principales competidores europeos: según el Banco de Italia, los cinco mayores tienen de media una cuarta parte de los activos de sus equivalentes franceses y son también más pequeños que los españoles y alemanes. "Hay espacio para que diferentes bancos puedan hacerse todavía más grandes", asegura Caselli.

A ello se añade un efecto dominó: cada nueva operación obliga al resto a replantearse su posición, ya sea para crecer o para evitar convertirse en el siguiente objetivo.

El tamaño no basta: el modelo industrial y la dimensión europea

Ganar dimensión es también una cuestión de competitividad internacional. Para Caselli, las fusiones y adquisiciones son "un paso necesario" para competir en Europa y contar con grandes bancos capaces de acompañar a las empresas italianas en su expansión internacional. Pero advierte de que el tamaño no basta: "No es solamente una cuestión de dimensión, sino también de modelo industrial".

Las entidades, señala, deberán ser capaces de integrar sus negocios y atender bien a sus clientes. Caselli cree que Italia tiene margen para contar con dos grandes bancos internacionales y pone como referencia a Francia, con BNP Paribas y Crédit Agricole, y a España, con Santander. Italia debería aspirar a disponer al menos de "un gran banco global" y varias entidades nacionales fuertes.

El proceso, sin embargo, no debería detenerse en las fronteras italianas. "La consolidación también debe producirse a nivel europeo", sostiene. A su juicio, Europa necesita bancos de mayor dimensión capaces de respaldar a sus empresas y competir con los gigantes estadounidenses y chinos, además de evitar que una parte creciente del ahorro europeo termine en manos de gestores estadounidenses.

La intervención política: el golden power y el papel del Tesoro

En Italia la política no ha permanecido al margen de esta reordenación. El Gobierno de Giorgia Meloni intervino directamente en la oferta de UniCredit sobre Banco BPM mediante el golden power, el instrumento que permite al Ejecutivo imponer condiciones en operaciones que afectan a sectores considerados estratégicos. UniCredit terminó retirando su oferta en julio de 2025 después de meses de enfrentamiento con Roma por esas exigencias.

En el caso de MPS, el vínculo con el Estado es todavía más directo. El Tesoro conserva alrededor del 4,8% del capital después de haber ido reduciendo progresivamente la participación adquirida durante el rescate. El ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, ha anunciado ahora que el Gobierno no venderá por el momento ese paquete y esperará a que se resuelva la batalla en curso.