empresas

Netflix cae un 40% en bolsa en un año y apuesta por el Mundial 2030 y los eventos en directo para reconquistar a Wall Street

Fotografía que ilustra la noticia: Netflix cae un 40% en bolsa en un año y apuesta por el Mundial 2030 y los eventos en directo para reconquistar a Wall Street
(El Español)

Netflix presentó la semana pasada sus resultados del tercer trimestre de 2026 y volvió a aumentar ingresos y beneficio, pero el mercado no se dio por satisfecho. La acción acumula un desplome del 40% en el último año y la compañía busca nuevas palancas de crecimiento: eventos deportivos en directo, el Mundial de fútbol 2030 y una recalibración de su negocio publicitario.

Ingresos al alza, pero el mercado exige más

La plataforma de streaming elevó sus ingresos hasta 38.000 millones de dólares en 2026, un 14% más que el ejercicio anterior. El beneficio también creció, según los resultados publicados por la compañía. Sin embargo, el ritmo de expansión no convence a los inversores, que llevan doce meses castigando el valor en bolsa.

La acción de Netflix se ha desplomado un 40% en el último año. El mercado duda de que el modelo de negocio tenga margen de crecimiento suficiente y ha penalizado especialmente el reajuste de las expectativas publicitarias, que la propia compañía se ha encargado de moderar tras meses de euforia con su plan con anuncios.

El problema no es la rentabilidad, sino la capacidad de sostener el crecimiento a futuro. Con una base de suscriptores ya muy madura en los mercados desarrollados, Wall Street quiere ver nuevas vías de ingresos que justifiquen la valoración actual. Y Netflix, que hasta ahora había crecido a base de sumar abonados y subir precios, necesita demostrar que todavía tiene recorrido.

El directo como nueva frontera: del Mundial 2030 a La Velada de Ibai

La respuesta de la compañía pasa por los grandes eventos en directo. El movimiento más llamativo es la compra de los derechos del Mundial de fútbol 2030 en España, que incluye la emisión de los 104 partidos del torneo. Es una apuesta millonaria que convierte a Netflix en una plataforma deportiva global y que le abre una vía masiva de ingresos por publicidad y suscripciones puntuales durante el campeonato.

Pero el Mundial no es el único golpe de efecto. La plataforma ha arrebatado a Twitch la emisión de La Velada del Año de Ibai Llanos para su séptima edición y las dos siguientes. Con esta operación, Netflix entra de lleno en el territorio de las audiencias jóvenes y de los contenidos en directo que generan comunidades alrededor de un evento.

Estos movimientos no son improvisados. La compañía empezó a experimentar con el formato en 2023 con un especial de Chris Rock, luego creó eventos deportivos propios como la Netflix Cup y el Netflix Slam, y ha cerrado acuerdos exclusivos con la NFL antes de asegurarse el Mundial 2030. El directo se ha convertido en el eje estratégico para diferenciarse de la competencia y atraer a usuarios que no quieren consumo bajo demanda, sino experiencias compartidas.

Ajuste de costes y reorientación hacia derechos y tecnología

La nueva estrategia tiene también su contrapartida interna. Netflix ha acometido un ajuste de plantilla que responde a la necesidad de optimizar costes ante un crecimiento más lento. La compañía está reorientando sus recursos hacia la compra de derechos y el desarrollo de la tecnología necesaria para emitir grandes eventos en directo sin fallos técnicos.

En paralelo, la plataforma ha moderado las expectativas de su negocio publicitario. Hace apenas un año, la publicidad se presentaba como el gran motor de crecimiento adicional. Ahora, la compañía prefiere ser más cauta y no comprometer cifras que luego no pueda cumplir. El mercado ha recibido este mensaje con escepticismo, lo que ha contribuido a la caída de la acción.

La presión de Wall Street es evidente: los inversores quieren ver un crecimiento sostenible y no solo resultados trimestrales positivos. El Mundial 2030, La Velada y la NFL son apuestas de largo recorrido que no tendrán impacto inmediato en las cuentas, pero que la compañía espera que eleven su valoración a medio plazo. La pregunta es si el mercado tendrá paciencia suficiente mientras llegan esos ingresos.