empresas

Donte Group deja caducar su oferta por Vivanta y culpa a las exigencias de la SEPI

Fotografía que ilustra la noticia: Donte Group deja caducar su oferta por Vivanta y culpa a las exigencias de la SEPI
(El Español)

La venta de las clínicas dentales Vivanta, propiedad de Aestes (fondo Ares), se ha ido al traste. Donte Group, dueño de Vitaldent, ha dejado caducar su oferta de compra de 57,2 millones de euros por 61 clínicas tras no aceptar las condiciones que la SEPI quería imponer, entre ellas asumir parte del rescate público de 40 millones concedido en 2022. La operación estaba en manos de un prepack concursal y la continuidad de los tratamientos pende de un hilo.

Caducidad de la oferta y exigencias de la SEPI

El plazo de vigencia de la oferta de Donte Group por Vivanta expiró el 21 de octubre, y la compañía no la renovará tras tres prórrogas. Así lo ha comunicado El Español, que indica que la decisión responde a la falta de certidumbre sobre la respuesta de la Comisión Europea y a las condiciones impuestas por la SEPI, que reclamaba que el comprador asumiera al menos parte del préstamo público de 40 millones de euros concedido en 2022 a través del FASEE (Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas).

Donte Group considera que asumir esa deuda encarecería la operación hasta hacerla inviable desde el punto de vista operativo. La oferta, valorada en 57,2 millones de euros, contemplaba la compra de 61 clínicas, la subrogación de unos 656 empleos y la asunción de los tratamientos pendientes de unos 30.000 pacientes, con un coste estimado de 37 millones de euros. La entidad pública, sin embargo, exigía que el comprador se hiciera cargo de parte del rescate, lo que elevaba la carga financiera total más allá de lo que Donte estaba dispuesto a asumir.

El rescate público y el papel de la SEPI

La SEPI, como gestora del FASEE, había otorgado un préstamo de 40 millones de euros a Vivanta en 2022 para evitar su quiebra. Ahora, al plantearse la venta, la entidad pública pretendía que el comprador asumiera parte de esa deuda, una condición que Donte Group considera inasumible.

Donte Group descarta esperar la consulta a la Comisión Europea por la falta de plazos y considera inasumible la compra si debe asumir la deuda del rescate público. Esta no es la primera vez que la SEPI impone condiciones en operaciones de rescate, pero en esta ocasión su exigencia ha sido el detonante del fracaso de la venta. Donte Group, que ya opera en el sector dental con Vitaldent, había visto en Vivanta una oportunidad para expandirse, pero no estaba dispuesto a cargar con el coste del rescate.

Un concurso con la espada de Damocles

Aestes se declaró en concurso en septiembre y encargó a FTI & Partners la venta de sus activos mediante un prepack, un procedimiento que prepara la venta antes de la declaración formal de concurso. Este mecanismo suele rebajar el valor de los activos y retrasar los plazos, pero en este caso el tiempo se ha agotado.

La oferta de Donte, que incluía la subrogación de los empleados y la asunción de los tratamientos pendientes, era la única sobre la mesa. Con su caída, el futuro de las 61 clínicas y de sus 656 trabajadores queda en el aire. La SEPI, por su parte, defiende su postura: recuperar parte del dinero público invertido en el rescate. Pero el resultado, de momento, es que la operación ha naufragado y la incertidumbre se cierne sobre pacientes y empleados. Vivanta agota su caja esta semana, lo que pone en riesgo la continuidad inmediata de los tratamientos.