Las dos Españas del paro: el sur supera el 11% mientras el norte roza el pleno empleo

La mejora de la ocupación no evita que el sur esté parado mientras el norte llega al pleno empleo. Madrid y Cataluña tienen la mitad de paro que Andalucía, incluso en verano. La regularización de inmigrantes dispara el aumento del empleo a casi el 3%, pero las diferencias regionales se mantienen.
Brecha norte-sur: del 7% al 14,5% de paro
El norte de España se acerca al pleno empleo con tasas de paro entre el 7% y el 9%, mientras que el sur supera el 11% y llega hasta el 14,5%. Así lo reflejan los datos más recientes sobre el mercado laboral, que dibujan una España partida en dos en función de la comunidad autónoma.
Madrid y Cataluña tienen la mitad de paro que Andalucía, incluso en verano, una época en la que la contratación turística suele aliviar las cifras. La distancia entre comunidades no es nueva, pero la persistencia de la brecha en un contexto de mejora generalizada de la ocupación subraya el distinto comportamiento económico de los territorios.
Las diferencias de paro entre regiones se explican por la estacionalidad del turismo y la distinta estructura productiva e industrial de cada comunidad. Mientras el norte goza de mayor estabilidad gracias a la industria y la tecnología, el sur depende más del turismo y los servicios, sectores con mayor rotación y mayor exposición a los ciclos estacionales.
La regularización de inmigrantes impulsa el empleo
La regularización de inmigrantes dispara el aumento del empleo a casi el 3%, según los datos recogidos en el informe. Este factor ha sido clave para sostener la afiliación a la Seguridad Social en los últimos meses, pero también ha provocado la mayor subida del paro desde 2008, tal y como adelantó El Español.
El crecimiento del empleo es desigual: la regularización ha tenido un impacto especialmente visible en comunidades como Madrid, Cataluña, Valencia y Andalucía, donde se concentra una mayor proporción de personas en situación administrativa irregular.
El Gobierno confía en mantener la tasa de paro por debajo del 10% hasta finales de año, y los datos sobre empleo se han convertido en el mantra que repetirá el Ejecutivo durante los próximos meses, aunque sea gracias a la aportación que hace al mercado de trabajo la regularización de inmigrantes.
Implicaciones para empresas e inversores
La brecha regional tiene implicaciones directas para la inversión y la actividad empresarial. Las comunidades con menor paro y mayor estabilidad en el empleo, como las del norte, ofrecen un entorno más predecible para la inversión industrial y tecnológica, mientras que el sur, con mayor dependencia del turismo y los servicios, sigue expuesto a la estacionalidad.
Para los empresarios, la evolución del empleo en cada territorio condiciona las decisiones de localización y contratación. La regularización de inmigrantes ha ampliado la oferta de mano de obra en sectores como la hostelería y la agricultura, pero la calidad del empleo y la productividad siguen siendo diferencias estructurales entre el norte y el sur.
La política económica del Gobierno, centrada en mantener los buenos datos agregados de empleo, no aborda las causas de la brecha regional. Mientras el norte roza el pleno empleo, el sur sigue con tasas de paro superiores al 11%, lo que plantea un reto para la cohesión territorial y la competitividad del conjunto del país.


