La prima de riesgo de Francia supera los 170 puntos y roza los máximos de la crisis de deuda de 2011

El diferencial de la deuda francesa frente a la alemana ha superado los 170 puntos básicos, un nivel que no se veía desde hace quince años, y se sitúa a menos de 20 puntos de los máximos históricos de la crisis de deuda soberana de 2011. La combinación de una deuda pública cercana al 120% del PIB, un déficit del 5,4% y la inestabilidad social y política están pasando factura al país en los mercados de financiación.
El bono a 10 años supera el 5%, un nivel desconocido desde 2002
La prima de riesgo de Francia —el sobrecoste que paga por financiarse frente a Alemania— ha alcanzado los 175 puntos básicos y se sitúa a menos de 20 puntos de los 192 que marcó el 15 de noviembre de 2011, en plena crisis de deuda soberana europea. El repunte es el reflejo de una presión sostenida sobre la deuda gala que ha llevado al bono francés a diez años a rendir por encima del 5%.
Ese nivel no se registraba desde 2002. El encarecimiento de la financiación tiene un efecto directo sobre las cuentas públicas: eleva el coste de colocar nueva deuda y aumenta el servicio de la existente, lo que a su vez incrementa el déficit y presiona más las finanzas del Estado. Los inversores, ante el riesgo de impago, exigen una rentabilidad mayor por prestar al Estado francés, lo que encarece toda la curva de financiación del país.
Deuda, déficit e inestabilidad: el cóctel que inquieta a los inversores
Detrás del movimiento de los mercados hay una combinación de factores que los inversores vigilan con atención. La deuda pública francesa roza el 120% del PIB y el déficit se sitúa en el 5,4%, muy por encima de los límites que marca la Unión Europea. A eso se suma un entorno de fragmentación social, resistencia a las reformas y una fuerte polarización política a menos de un año de las elecciones de 2027.
Esa incertidumbre política dificulta la presentación de planes claros de consolidación fiscal, lo que aumenta la preocupación sobre la sostenibilidad de la deuda a medio plazo. La sociedad fragmentada y las protestas violentas refuerzan la percepción de riesgo entre los inversores, que dudan de que el próximo gobierno pueda aplicar las medidas necesarias para contener el déficit y estabilizar la deuda.
España nota el contagio: la prima sube a 70 puntos
El nerviosismo en los mercados de deuda europeos no se queda en Francia. España ha visto cómo su prima de riesgo subía hasta aproximadamente 70 puntos básicos en la última oleada de tensión. Aunque la distancia con los picos de 2012 sigue siendo muy amplia, el movimiento confirma que la aversión al riesgo se propaga entre los países periféricos.
A pesar de la escalada, los analistas descartan por ahora un escenario como el de 2011 para Francia, argumentando una menor dependencia exterior. El Banco Central Europeo dispone del Instrumento para la Protección de la Transmisión (TPI) para comprar deuda en caso de tensiones injustificadas, aunque su activación no es automática: exige condiciones fiscales que Francia no cumple con holgura y no está pensado para financiar déficits de manera permanente. La diferencia con la crisis de 2011 es significativa: entonces la prima llegó a 192 puntos, un nivel que ahora se ve cercano, pero el contexto de financiación y la actuación del BCE son distintos, lo que matiza el riesgo de una repetición de aquella crisis.



