La IA pierde brillo en bolsa: los inversores exigen más visibilidad sobre beneficios y retorno

El sentimiento inversor hacia la inteligencia artificial se ha deteriorado en los últimos meses. Los tipos de interés elevados durante más tiempo han aumentado la exigencia sobre la financiación de las inversiones y el retorno que puedan generar, según advierte Santander Asset Management. La firma, no obstante, mantiene un enfoque constructivo, aunque más selectivo, y sigue esperando una extensión del ciclo económico.
El contexto: vientos en contra y beneficios sólidos
En lo que va de año, los mercados acumulan un comportamiento positivo, impulsados sobre todo por unos beneficios empresariales que han crecido de forma sólida y han superado las expectativas, según recalca Francisco Simón, responsable europeo de estrategia de Asset Allocation de Santander Asset Management.
Simón hace un matiz importante: "Esta fortaleza se ha ido ampliando más allá de los sectores vinculados a la inteligencia artificial, especialmente hacia áreas más ligadas al ciclo económico, permitiendo que las bolsas sigan avanzando pese a un entorno más exigente".
El contexto sigue marcado por importantes vientos en contra. "El conflicto en Oriente Medio y el encarecimiento de la energía han mantenido la presión sobre la inflación y los tipos de interés", explica. Esta tensión fue especialmente visible en la renta fija durante septiembre y, en octubre, "se ha extendido también a la renta variable, coincidiendo con un sentimiento más cauteloso en torno a la inteligencia artificial después de meses de fuertes subidas".
La clave: el retorno de las inversiones en IA
El deterioro del sentimiento inversor se concentra especialmente en los segmentos vinculados a la inteligencia artificial. "Unos tipos elevados durante más tiempo han aumentado la exigencia sobre la financiación de las inversiones y el retorno que puedan generar", señala Simón.
Sin embargo, las tendencias fundamentales siguen siendo favorables. Lo que ha cambiado es que el mercado exige ahora mayor visibilidad sobre los beneficios y la rentabilidad de esas inversiones. Es decir, no es que el negocio de la IA haya dejado de crecer, sino que los inversores quieren pruebas más contundentes de que ese crecimiento se traduce en resultados.
Este aumento de la volatilidad no cambia la visión de Santander Asset Management. "Seguimos esperando una extensión del ciclo económico y mantenemos un enfoque constructivo, aunque más selectivo", afirma Simón. La clave está en no asumir riesgo de forma indiscriminada, sino en "buscar calidad, resiliencia de los beneficios y visibilidad, combinándolo con estrategias de carry".
Qué vigilar: energía, inflación, tipos y resultados
De cara a los próximos meses, Santander Asset Management seguirá muy atento a la evolución de la energía, la inflación y los tipos de interés, así como a la temporada de resultados. Esta última será "importante para comprobar que la fortaleza de los beneficios se mantiene", según Simón.
La firma recuerda también la importancia de mantener una cartera diversificada, adecuada al perfil de riesgo de cada inversor y coherente con su horizonte de inversión. En un entorno de mayor volatilidad y con tipos elevados, la selección de valores y la calidad de los balances ganan peso frente a la exposición indiscriminada a los sectores más rentables en los últimos años, como el de la inteligencia artificial.



