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La inflación dispara la urgencia de rentabilizar el ahorro: los hogares pierden poder adquisitivo pese a la subida de la renta

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(El Español)

Los hogares españoles reducen su capacidad de ahorro de forma consecutiva desde el tercer trimestre de 2024, a pesar de que la renta disponible aumenta progresivamente. La inflación de agosto, que alcanzó el 4,3%, erosiona el valor real de los ahorros y convierte en urgente la búsqueda de rentabilidades superiores a las que ofrecen la mayoría de depósitos y cuentas remuneradas.

El ahorro cae mientras la renta sube: los datos del INE

Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran una tendencia clara: el porcentaje de ahorro de los hogares españoles se ha ido reduciendo de manera consecutiva, trimestre a trimestre, desde el tercer balance trimestral del año 2024. Este descenso se produce en un contexto en el que la renta disponible de las familias sí que sube de forma progresiva, según los datos de Funcas.

El contraste entre ambas variables evidencia el impacto directo del encarecimiento del coste de la vida sobre la capacidad de ahorro. Aunque los hogares ingresan más, la inflación reduce el valor real de esos ingresos y encarece el consumo diario, lo que deja un margen menor para guardar dinero. El dato de agosto, con una inflación del 4,3%, es especialmente revelador: a ese ritmo, el poder adquisitivo de los ahorros se reduce de forma notable si la rentabilidad que ofrecen los depósitos no lo compensa.

Depósitos y cuentas: la carrera por la rentabilidad se intensifica

Ante este escenario, bancos y neobancos han reaccionado subiendo la rentabilidad de sus depósitos y cuentas. La subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) y de la Reserva Federal (Fed) ha avivado la guerra por el pasivo, con entidades como Bankinter, Revolut y Openbank compitiendo por captar el ahorro de las familias.

Sin embargo, el interés medio que ofrecen actualmente los depósitos y cuentas no es suficiente para combatir el encarecimiento del coste de la vida. Con una inflación del 4,3%, el ahorrador necesita rentabilidades que en muchos casos ni siquiera los productos más agresivos del mercado garantizan a largo plazo. Esto obliga a los hogares a buscar alternativas más allá de la banca tradicional, pero también a afrontar los obstáculos estructurales que frenan esa búsqueda.

Los tres obstáculos que frenan la rentabilidad del ahorro en España

El análisis publicado por El Español identifica tres grandes obstáculos que dificultan la rentabilidad del ahorro en España: la falta de educación financiera, la inercia bancaria y la fragmentación financiera.

La falta de cultura financiera impide a muchos ahorradores entender productos básicos como la remuneración del pasivo o el impacto de la inflación, lo que les lleva a mantener su dinero en cuentas sin rentabilidad. La inercia bancaria, por su parte, mantiene a numerosos clientes en productos de baja remuneración por desconocimiento o por comodidad, sin comparar con las ofertas de otras entidades. A ello se suma la fragmentación del sector financiero, que dificulta la comparación y el acceso a ofertas competitivas.

Con una inflación que se mantiene en niveles elevados y unos tipos de interés que han elevado la remuneración del pasivo, la decisión de mover el ahorro hacia productos más rentables se vuelve cada vez más relevante. La conclusión que se desprende de los datos es clara: ya no basta con ahorrar, hay que hacerlo de forma inteligente para que el dinero no pierda valor real año tras año.