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España quema gas como no hacía desde el inicio de la guerra de Ucrania y la factura de la luz se dispara

Fotografía que ilustra la noticia: España quema gas como no hacía desde el inicio de la guerra de Ucrania y la factura de la luz se dispara
(ABC)

El mercado eléctrico español ha encendido las centrales de gas como no lo hacía desde el estallido de la guerra de Ucrania. Los ciclos combinados inyectan un 23% del consumo en septiembre, azuzados por el auge del gas natural y con las renovables en mínimos, según publica ABC. El resultado: el coste de la factura de la luz se duplica este año.

Un septiembre de gas récord

Las centrales térmicas de ciclo combinado están quemando gas natural a un ritmo que no se veía desde el arranque de la guerra de Ucrania. Según datos recogidos por ABC, en septiembre los ciclos combinados inyectan un 23% del consumo eléctrico del país, un nivel que evidencia la presión sobre el sistema para garantizar el suministro eléctrico.

El encendido masivo de estas plantas responde a un contexto en el que las renovables han caído a mínimos, lo que obliga a recurrir a la generación térmica para cubrir la demanda. La combinación de menor producción renovable y mayor uso de gas está tensionando los precios mayoristas y encareciendo la generación eléctrica.

Este comportamiento del mercado eléctrico supone un jarro de agua fría para la economía, que ve cómo uno de sus principales costes energéticos vuelve a dispararse justo cuando se esperaba una moderación.

El coste de la luz se duplica

El encarecimiento del gas y su uso intensivo en la generación eléctrica han provocado que el coste de la factura de la luz se duplique este año respecto al ejercicio anterior. La tendencia, que se ha ido agravando en los últimos meses, se ha acelerado en septiembre, un mes tradicionalmente de transición pero que este año está siendo especialmente adverso para los consumidores.

El incremento del precio mayorista, que se traslada directamente a la tarifa regulada y a los contratos indexados, ya se está notando en los bolsillos de hogares y empresas. Los analistas consultados por ABC apuntan a que la situación podría mantenerse si el gas natural sigue cotizando al alza y las renovables no recuperan producción.

La factura de la luz se ha convertido en un quebradero de cabeza para el Gobierno, que ya estudia medidas para mitigar el impacto, aunque sin renunciar a la senda de descarbonización.

Las renovables, en mínimos

El hundimiento de la producción renovable es la otra cara de la moneda. La falta de viento y la escasez de lluvias han reducido la generación eólica e hidráulica, que en septiembre marcan mínimos, lo que deja un hueco que solo pueden cubrir las centrales de gas.

Esta situación evidencia la debilidad estructural del sistema eléctrico español, que sigue dependiendo del gas como respaldo cuando las condiciones meteorológicas no acompañan. La apuesta por las renovables no ha logrado todavía garantizar una generación suficiente en los momentos de menor producción natural.

El sector eléctrico lleva meses advirtiendo de que la transición energética necesita un respaldo firme, ya sea con centrales de gas o con otras tecnologías, para evitar situaciones de estrés como la actual.

Impacto en la economía y los consumidores

El encarecimiento de la electricidad tendrá un efecto directo sobre la competitividad de las empresas españolas, que ya sufren los altos costes energéticos desde hace años. La industria, especialmente la intensiva en consumo eléctrico, verá reducido su margen de maniobra si la tendencia no se revierte.

Para los hogares, la factura de la luz se ha convertido en uno de los principales lastres de su presupuesto mensual, y la duplicación del coste este año agrava la pérdida de poder adquisitivo. Las asociaciones de consumidores ya han solicitado medidas urgentes al Gobierno.

Las empresas del sector energético, por su parte, ven con preocupación la situación, aunque también reconocen que la subida del gas es un fenómeno global, no solo español. La clave está, según los expertos, en la diversificación de fuentes y en el impulso de la capacidad de almacenamiento.