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Ormuz dispara el margen de beneficio de las refinerías hasta cerca de 100 dólares por barril

Fotografía que ilustra la noticia: Ormuz dispara el margen de beneficio de las refinerías hasta cerca de 100 dólares por barril
(El Español)

El cierre del estrecho de Ormuz y los ataques en el Golfo Pérsico y Rusia han disparado el margen de beneficio de las refinerías hasta cerca de 100 dólares por barril, muy por encima de los 10-30 dólares habituales. La escasez de diésel agrava la vulnerabilidad europea, que ya ha perdido capacidad de refino. Bruselas estudia un gravamen a los beneficios extraordinarios de las petroleras.

El estrecho de Ormuz dispara el crack spread del diésel a máximos históricos

El cierre del estrecho de Ormuz y los ataques contra instalaciones petroleras en los países del Golfo Pérsico y Rusia han llevado al mercado internacional del diésel a una situación inédita. El crack spread, que mide la diferencia entre el precio del crudo y el de los productos refinados, ha superado los 100 dólares por barril, según el Observatorio de la Energía de Invertia.

Este margen contrasta con los niveles habituales, que oscilan entre 10 y 30 dólares por barril. La cifra refleja una fuerte escasez de productos refinados en un contexto de tensión geopolítica extrema. El diésel es un combustible clave para el transporte por carretera, la maquinaria agrícola y la calefacción en muchas regiones de Europa, por lo que su carestía tiene un impacto directo en la economía real.

La pérdida de capacidad de refino en Europa agrava la vulnerabilidad ante la crisis

Europa ha cerrado numerosas refinerías en los últimos años, lo que la hace más vulnerable ante crisis de suministro como la actual. Según datos del Observatorio de la Energía, la capacidad de refino del continente se ha reducido de forma significativa desde 2020, cuando la demanda de combustibles cayó por la pandemia y muchas instalaciones dejaron de ser rentables.

El cierre de estas plantas ha reducido la producción local de diésel y otros productos refinados, aumentando la dependencia de las importaciones de países como India, China o Rusia. Ahora, con el conflicto en Oriente Próximo y los ataques a infraestructuras rusas, esas cadenas de suministro se han visto interrumpidas, lo que ha disparado los precios al contado y los márgenes de las refinerías que siguen operando.

Bruselas estudia un gravamen a las petroleras para financiar la emergencia climática

En este contexto, Bruselas ha propuesto un gravamen sobre los beneficios extraordinarios de las petroleras para financiar un Fondo Europeo de Adaptación al Cambio Climático. La medida, que aún está en fase de discusión, pretende capturar parte de las ganancias inesperadas que están obteniendo las compañías energéticas gracias a la crisis de suministro.

España ha pedido a la UE que se debata esta cuestión en el próximo Consejo de Ministros de Energía. El Gobierno español defiende que el impuesto debe ser proporcional y que no debe penalizar la inversión en energías limpias. La propuesta se suma a otras medidas similares adoptadas en países como Italia, Francia o Alemania, que ya han establecido tributos temporales sobre los beneficios de las energéticas.