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Bernardos: el poder adquisitivo de los españoles con convenio cae un 2,2% desde la llegada de Sánchez

Fotografía que ilustra la noticia: Bernardos: el poder adquisitivo de los españoles con convenio cae un 2,2% desde la llegada de Sánchez
(ABC)

El economista Gonzalo Bernardos ha cifrado en un 2,2% la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores españoles con convenio desde la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno, un diagnóstico que atribuye a una combinación de factores externos e internos, entre los que destaca la ausencia de Presupuestos Generales del Estado. El profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, colaborador habitual del programa 'Más vale tarde' de La Sexta, ha asegurado que 'es horrible gobernar sin presupuestos', una situación que, a su juicio, ha agravado la erosión del poder de compra de los hogares.

El dato del 2,2% y el reparto de responsabilidades

Bernardos sostiene que la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores con convenio desde 2018 alcanza el 2,2%, una cifra que, según el economista, debería explicarse con claridad a los ciudadanos. En su intervención, el experto ha matizado que 'no le podemos echar la culpa a Pedro Sánchez solo', y ha repartido las causas entre la pandemia, la guerra de Ucrania en 2022 y 2023 y la política comercial del presidente estadounidense Donald Trump.

El economista ha sido tajante al valorar la gestión presupuestaria del Ejecutivo: 'Es horrible gobernar sin presupuestos'. La prórroga de las cuentas públicas, que se arrastra desde hace años, impide, según Bernardos, aplicar medidas correctoras con la agilidad necesaria en un contexto de inflación persistente y tensiones internacionales. Esta crítica se suma a la de otros analistas que ven en la falta de presupuestos un lastre para la competitividad de la economía española.

El impacto de la energía y los alimentos en la inflación

El profesor de la UAB ha explicado que la subida del gas y la gasolina tiene un efecto dominó sobre los precios de los alimentos: 'Cuando sube el gas, suben muchos procesos industriales en términos de precios. Y cuando sube la gasolina, suben los transportes. Esto es un factor indiscutiblemente inflacionista para los alimentos'. Este encarecimiento de los costes de producción y transporte se traslada directamente a la cesta de la compra, uno de los principales termómetros de la pérdida de poder adquisitivo de las familias.

Además, Bernardos ha señalado que el fenómeno de El Niño agravará la oferta mundial de alimentos: 'A Europa le va a afectar poco, pero al resto del mundo sí le va a afectar más. Significa más sequías y a la vez más lluvias torrenciales. Esto es menos oferta'. A ello se suma la reducción de las exportaciones de Rusia y Ucrania, 'dos gigantes alimentarios', lo que provoca 'escasez y precios para arriba'.

Electricidad y conflictos geopolíticos: el diferencial de inflación español

Bernardos también ha puesto el foco en el precio de la electricidad como un factor que hace que 'nuestro diferencial de inflación sea positivo e importante', y ha sugerido que 'si a la electricidad se le aplica un tope, esto cambiará'. Esta referencia a los topes energéticos evidencia la importancia de la política energética en la evolución de los precios y en la competitividad de la economía española.

En el plano internacional, el economista se ha mostrado pesimista respecto a la gestión de Trump: 'Yo no sería nada optimista con la situación respecto a lo que haga Donald Trump. Ha metido la pata metiéndose con el régimen iraní. Ellos no van a doblegarse así como así. Por eso tenemos una situación de incertidumbre muy importante'. Un escenario que, sumado a los conflictos activos, mantiene la presión alcista sobre los precios y sobre el poder de compra de los hogares.