Una española supera los 100 millones de verificaciones de identidad móvil en México gracias a la nueva regulación

La obligación impuesta por México de vincular cada línea móvil activa con una identidad verificada ha disparado el negocio de la tecnológica española Veridas, que ya acumula más de 100 millones de procesos de verificación en el país y da servicio al 75% del mercado de telecomunicaciones.
De socio tecnológico a infraestructura crítica
La entrada en vigor el 9 de enero de 2026 de las nuevas reglas de identificación de líneas móviles impulsadas por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) de México obligó a las operadoras a desplegar sistemas capaces de procesar millones de verificaciones sin comprometer la continuidad del servicio. En ese desafío regulatorio, la española Veridas ha jugado un papel central como socio tecnológico de operadores como Oxio y Altán Redes, entidad esta última que presta servicio a más de 150 Operadores Móviles Virtuales (OMV) en el país.
La compañía, que ya trabajaba con bancos y empresas de telecomunicaciones mexicanas desde 2018, ha visto cómo su plataforma se convertía en una infraestructura crítica para el cumplimiento de la nueva normativa. Según los datos facilitados por la propia empresa, la plataforma ha llegado a soportar picos de más de 6.000 procesos de verificación por minuto a nivel nacional, con una disponibilidad del 100%.
El reto no era únicamente cumplir con la exigencia legal, sino hacerlo sin generar interrupciones en un servicio utilizado por millones de personas. La escala alcanzada da una idea del desafío: más del 75% de las líneas telefónicas mexicanas habrían tenido acceso al servicio sin interrupciones desde la entrada en vigor de la norma.
Un proceso de alta en un minuto con privacidad como argumento
El procedimiento diseñado para cumplir con la nueva normativa busca que el alta de una línea pueda completarse en aproximadamente un minuto. El usuario debe verificar su identidad mediante su credencial del Instituto Nacional Electoral (INE) y un proceso de comparación biométrica. Posteriormente, la identidad se contrasta con la base de datos oficial del INE y, una vez validada, la operadora vincula la tarjeta SIM con el usuario.
Uno de los elementos centrales del sistema es lo que ocurre después de la comprobación: la plataforma elimina inmediatamente las evidencias biométricas y las imágenes del documento utilizadas durante el proceso, una vez completadas la verificación y la consulta. El objetivo es cumplir con las exigencias mexicanas de protección de datos sin convertir la identificación biométrica en un nuevo repositorio de información sensible.
Para ello, Veridas utiliza sus denominadas Referencias Biométricas Renovables (RBRs), que generan códigos cifrados, irreversibles y no interoperables para validar la identidad sin necesidad de conservar las imágenes originales. La compañía sitúa esta arquitectura de privacidad como uno de los elementos diferenciales de su despliegue.
La regulación como laboratorio a gran escala
La nueva regulación mexicana, que entró en vigor el 9 de enero de 2026, estableció la identificación de los usuarios como requisito previo para activar una línea móvil. Para las operadoras, el desafío era doble: cumplir con la nueva exigencia y hacerlo sin comprometer un servicio esencial para la comunicación en el país.
El despliegue en México supone un laboratorio a gran escala para la identidad digital, y para Veridas una prueba de que una tecnología desarrollada en España puede operar en uno de los mercados de telecomunicaciones más grandes de América Latina. El CEO de Veridas, Eduardo Azanza, ha señalado que la entrada en vigor de esta regulación en México ha sido la prueba de fuego definitiva para el sector y que el mantenimiento del servicio activo y estable reafirma su posición como líderes en identidad y ciberseguridad.
El director para México y Latinoamérica de la compañía, Jordi Torres, ha destacado que el caso confirma la importancia de contar con socios tecnológicos capaces de operar a gran escala y que Veridas ha demostrado ser un aliado sólido para industrias con altas exigencias operativas y regulatorias. La solución ya ha sido replicada de forma simultánea entre múltiples empresas, desde las principales operadoras del mercado hasta diversas plataformas de OMV.
La combinación de regulación, biometría, privacidad y capacidad de procesamiento convierte al caso mexicano en un modelo de referencia para la verificación de identidad en la región, con la tecnológica española como protagonista de un negocio que mueve a millones de usuarios.



