Defensa llama a las pymes catalanas a participar en los grandes programas militares

La industria de defensa española ha tendido la mano a las pymes catalanas en el Defense Engineering Forum 2026, un encuentro inédito donde fabricantes como Airbus, Indra y GDELS han reclamado que el tejido industrial catalán gane tamaño para entrar en los grandes programas del Ministerio de Defensa. El sector vive una fuerte expansión por la coyuntura geopolítica y busca proveedores con capacidad de innovación y velocidad de respuesta.
Un sector en expansión busca proveedores
El Defense Engineering Forum 2026, organizado por las ingenierías CT y Cadtech, reunió ayer en el Badalona Centre Internacional de Negocis (BCIN) a los principales representantes de la industria de defensa española. El objetivo: analizar cómo las empresas catalanas pueden subirse a un sector del que históricamente han estado desvinculadas, pero que vive un momento de fuerte crecimiento por la situación geopolítica mundial.
Joan Martorell, presidente ejecutivo de Gutmar, aseguró que el encuentro "marcará un antes y un después" para el ecosistema de defensa en Cataluña. Su diagnóstico fue directo: las pymes catalanas necesitan "ganar tamaño" para cubrir las necesidades de las Fuerzas Armadas, especialmente porque no existe en la comunidad una empresa tractora que se haya adjudicado grandes programas del Ministerio de Defensa y que arrastre a un tejido auxiliar a su alrededor. En la misma línea, señaló que estas compañías necesitan que los mecanismos de financiación también lleguen a ellas, ya que están preparadas para "dar servicio, calidad y cumplir los plazos de entrega".
Cómo entrar en el sector: compras, consorcios y capacidades duales
Sergio Gamo, director comercial de Indra, recomendó a las pymes acercarse a Airbus, Navantia o su propia compañía a través de sus direcciones de compras, ya que son los grupos más beneficiados por los programas especiales de modernización (PEM) de 2025 y tienen gran capacidad de arrastre. Gamo subrayó que los ciclos de desarrollo se han acortado mucho desde la guerra de Ucrania y reclamó "velocidad y escala".
Por su parte, David Lugo, director de ingeniería de GDELS Santa Bárbara Sistemas, consideró que Cataluña está en una situación "muy buena" por contar con una industria consolidada. "Buscamos empresas que innoven, tengan capacidades y nos den esa chispa y buenas ideas de ingeniería que permitan desarrollar mejores productos", afirmó.
Carlos Riopedre, director general de Sateliot, defendió la figura de los consorcios como vía de entrada, ya que en ellos "cada uno aporta lo mejor que tiene y los roles están muy bien definidos". También destacó la capacidad dual de las constelaciones de satélites de órbita baja. Alejandro Cambra, CEO de Airbus GeoTech, señaló que no hay que "reinventar la rueda": se trata de poner las capacidades civiles a disposición del ámbito militar y viceversa, como en los satélites de observación de la Tierra.
Financiación, seguridad y planificación: las asignaturas pendientes
Joan Martorell, de Gutmar, fue claro: las pymes necesitan que los mecanismos de financiación también lleguen a ellas. A su juicio, estas compañías están perfectamente preparadas para "dar servicio, calidad y cumplir los plazos de entrega", pero sin acceso a financiación no pueden acometer los proyectos que demandan las Fuerzas Armadas. Además, el sector exige habilitaciones de seguridad personales y de empresa en función de los programas, algunos de los cuales son confidenciales, según explicó Sergio Gamo de Indra.
Eric Ferrando, responsable de defensa de Leitat, emplazó a las pymes a hacer un análisis de conexión entre sus capacidades y las necesidades de la industria de defensa, y después elaborar un plan estratégico con objetivos concretos. Ferrando recordó que el sector militar es muy transversal: caben desde tecnologías de salud, monitorización del combatiente o sensorización de mantenimiento predictivo hasta vigilancia, materiales avanzados y energía.
El encuentro subraya el interés de la gran industria por ampliar su base de proveedores en Cataluña, una comunidad con fuerte tejido industrial, así como la necesidad de que las pymes superen barreras como las habilitaciones de seguridad personales y de empresa que exigen algunos programas confidenciales.



