Récord solar en España: el 11% de la energía generada este verano acaba en los vertidos por saturación de la red

España ha batido récords de generación fotovoltaica este verano y ha liderado el mix eléctrico durante varios meses, pero el sistema no está preparado para absorber todo ese excedente: más del 10% de la energía generada ha tenido que desecharse por congestiones en las redes eléctricas. El problema, advierten los operadores, no es el exceso de sol, sino dónde se produce y dónde se consume.
Un récord de producción con un 11% de vertidos
Según información publicada por El Español, España ha alcanzado este verano su máximo histórico de generación fotovoltaica, consolidando la tecnología solar como primera fuente del mix eléctrico durante varios meses consecutivos. Sin embargo, el mismo informe apunta que el 11% de la energía generada ha terminado en los vertidos: energía producida y desechada por no poder ser evacuada ni consumida.
El dato evidencia un desajuste estructural entre la capacidad de generación instalada y la infraestructura de transporte y distribución existente. Mientras la potencia solar sigue creciendo a un ritmo acelerado, la red eléctrica no se ha reforzado al mismo compás, y el almacenamiento sigue siendo insuficiente para guardar el excedente de las horas centrales del día.
El problema no es el sol: es la red y la falta de baterías
La fuente consultada subraya que no se trata de un problema de "demasiado sol", sino de dónde está el sol y dónde está el consumo. La generación fotovoltaica se concentra en horas diurnas y en zonas con alta irradiación, mientras que la demanda se distribuye de forma más uniforme a lo largo del día y se concentra en los grandes núcleos urbanos e industriales.
La falta de almacenamiento y de infraestructuras modernas impide aprovechar todo el excedente solar, lo que obliga al sistema a mantener la dependencia del gas en las horas sin sol. Es decir, los vertidos no son un despilfarro puntual, sino el síntoma de una red que no puede trasladar ni guardar la energía renovable que ya es capaz de producir.
La consecuencia directa es doble: por un lado, se desperdicia energía limpia y barata; por otro, se sigue recurriendo a centrales de gas para cubrir la demanda cuando cae la generación fotovoltaica, con el consiguiente efecto sobre los precios y sobre las emisiones.
Desacoplamiento con Portugal y precios elevados en agosto
El informe también destaca el desacoplamiento de precios con Portugal. La saturación de las redes españolas impide que el excedente solar fluya hacia el país vecino, de modo que Portugal no se beneficia de los precios solares de España. Esa desconexión entre ambos mercados refleja los límites de las interconexiones actuales y agrava los desequilibrios de precios dentro de la península ibérica.
El contexto veraniego ha sido además especialmente tenso para los consumidores: la luz se disparó en la primera quincena de agosto y apuntaba a facturas de más de 100 euros. La combinación de vertidos solares y dependencia del gas en horas pinta un escenario en el que el consumidor paga dos veces: por la energía que se produce y se tira, y por la que se sustituye con gas a precios más altos.
El análisis concluye que la necesidad de más baterías, interconexiones y redes reforzadas deja de ser una opción de futuro para convertirse en una urgencia del presente. Sin esas inversiones, la paradoja se mantendrá: España producirá cada vez más energía renovable y seguirá dependiendo del gas cuando cae el sol.



