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Ortega cobrará 3.234 millones de Inditex en 2026 tras el pago de este lunes, la mayor cifra de su historia como accionista

Fotografía que ilustra la noticia: Ortega cobrará 3.234 millones de Inditex en 2026 tras el pago de este lunes, la mayor cifra de su historia como accionista
(Cinco Días)

El fundador y primer accionista de Inditex, Amancio Ortega, ingresa este lunes 1.617 millones de euros por el dividendo complementario del ejercicio, lo que eleva su retribución anual por los cupones del gigante textil a 3.234 millones, un 4,2% más que el año anterior. La compañía, que elevó un 4,1% el dividendo hasta 1,75 euros por acción, abonará en total más de 5.454 millones a sus accionistas, según ha informado el grupo en el marco de sus resultados semestrales.

Un dividendo récord apalancado en el crecimiento del beneficio

El pago que recibe Ortega este lunes corresponde al segundo y último tramo del dividendo del ejercicio, de 0,875 euros por acción, que se compone de 0,325 euros de dividendo ordinario y 0,550 euros de carácter extraordinario. El primer abono, también de 0,875 euros por acción, se efectuó el pasado 4 de mayo. Con ambos, el fundador suma 1.848 millones de acciones, el 59,294% del capital, y alcanza una retribución total de 3.234 millones en 2026.

La política de dividendos de Inditex, que anunció un beneficio récord de 6.220 millones de euros en 2025, un 6% más, contempla un payout ordinario del 60% del beneficio, complementado con distribuciones extraordinarias cuando los resultados lo permiten. La compañía ofrece una rentabilidad por dividendo del 3%, un nivel que sigue siendo atractivo para el inversor español si se compara con la rentabilidad de la deuda pública a largo plazo.

El incremento de la retribución al accionista se sustenta en unas cuentas que no dejan de batir marcas. Entre enero y julio, el grupo gallego ganó 2.980 millones, un 6,8% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior, que ya era el mejor semestre de su historia. Las ventas crecieron un 7,6%, hasta 19.755 millones, con avances tanto en tienda física como en canal online; a tipo de cambio constante, la facturación subió un 9,2%.

Sandra Ortega embolsará más de 275 millones; Pontegadea, destino de los flujos

La segunda accionista individual de Inditex, Sandra Ortega, que controla el 5,053% del capital a través de 157,48 millones de acciones, recibirá este año más de 275 millones de euros en dividendos, la mitad de ellos en el pago de este lunes, frente a los 264 millones del ejercicio anterior. El crecimiento de su retribución, del 4,2%, replica el del dividendo por acción aprobado por el consejo.

Amancio Ortega canaliza su participación a través de dos sociedades, Pontegadea Inversiones y Partler, y destina parte de los flujos que recibe de Inditex a su vehículo inmobiliario. Pontegadea es la mayor inmobiliaria española, especializada en la compra y gestión de grandes edificios de oficinas no residenciales en el centro de las principales ciudades de España, Reino Unido, Estados Unidos y Asia. Esta cartera de activos prime, financiada en buena medida con los dividendos del grupo textil, convierte a Ortega en un inversor de referencia en el mercado inmobiliario internacional.

La estructura de cobro de los dividendos, con dos pagos anuales iguales, proporciona una previsibilidad de ingresos que refuerza la capacidad inversora de Pontegadea. La inmobiliaria ha diversificado su cartera hacia activos logísticos y de datos en los últimos ejercicios, aunque la fuente principal de sus recursos sigue siendo la retribución de Inditex.

El inversor minorista también se beneficia del dividendo escalado

El dividendo de 1,75 euros por acción para el ejercicio supone un incremento del 4,1%, un ritmo inferior al del crecimiento del beneficio, lo que refleja la prudencia de la política de capital de Inditex: la compañía retiene el 40% del resultado para financiar crecimiento orgánico y mantener una posición de caja neta positiva.

La rentabilidad por dividendo del 3% coloca a Inditex en una posición competitiva frente a otros valores del Ibex 35, con un crecimiento anual del cupón sostenido por el incremento de ventas y márgenes. Los resultados semestrales, presentados hace pocas semanas, consolidan la tendencia de los últimos años y respaldan la capacidad de la compañía para mantener, e incluso superar, el ritmo de retribución al accionista.

El pago de este lunes, el segundo del ejercicio, completa un año de retribución de 5.454 millones a los accionistas de Inditex, una cifra que refuerza el papel del grupo textil como la compañía que más dinero reparte a sus propietarios en el mercado español, muy por delante de los bancos y de las utilities en términos relativos a su capitalización.

Consecuencias para el accionista y lectura fiscal

Para el inversor que mantiene títulos de Inditex en cartera, el calendario de dividendos establece dos fechas de cobro al año, lo que permite planificar la tributación. En el régimen fiscal español, los dividendos tributan como rendimiento del ahorro en la base del ahorro, con tipos que van del 19% al 28% según el importe. Para Ortega, con una retribución anual de 3.234 millones, la carga fiscal sobre estos ingresos supera con holgura los 900 millones de euros, un dato que suele alimentar el debate sobre la tributación de las grandes fortunas.

La política de dividendo escalado, con la parte extraordinaria sujeta a los resultados, ofrece al accionista una señal de confianza de la dirección en la generación de caja futura. Inditex, que ha manejado en los últimos años una posición de caja neta positiva que supera los 11.000 millones, no tiene presión por devolver deuda y puede mantener un payout elevado sin comprometer sus planes de inversión, especialmente en logística y digitalización.

El dividendo de Inditex seguirá siendo, previsiblemente, un referente en el mercado europeo del retail por su cuantía y regularidad, aunque la compañía no ha comunicado ningún cambio en su política de retribución más allá del incremento anual. Los pagos extraordinarios, decididos cuando el consejo lo considera oportuno, añaden flexibilidad al calendario.