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Marruecos depende de España para el 25% de su electricidad y el 100% de su gas

Fotografía que ilustra la noticia: Marruecos depende de España para el 25% de su electricidad y el 100% de su gas
(El Español)

Marruecos depende de España para cubrir el 25% de su demanda eléctrica y el 100% de su suministro de gas, según un análisis publicado por El Español. Las interconexiones con territorio español se han convertido en la única vía internacional efectiva de energía para el país magrebí tras el cierre de las conexiones con Argelia.

Una dependencia estructural que convierte a España en socio energético clave

El análisis, publicado por El Español, subraya que el 100% del gas que compra Marruecos se regasifica en España antes de llegar al país africano. Los ciclos combinados marroquíes, centrales que generan electricidad a partir de gas natural, dependen del suministro que llega a través de las infraestructuras españolas.

Esta dependencia no es coyuntural ni residual: afecta a un cuarto de toda la electricidad que consume el país y a la práctica totalidad de su aprovisionamiento gasista. En un contexto de tensión energética global, esa posición convierte a España en un socio imprescindible para la estabilidad del suministro en Marruecos, pero también en un actor con capacidad de influencia real en la relación bilateral.

Para el lector español, la clave no es solo geopolítica: es una muestra de cómo las infraestructuras energéticas nacionales se han convertido en un activo estratégico que trasciende el mercado interior y que condiciona las relaciones con los países vecinos.

El cierre con Argelia deja a España como única vía efectiva

El cierre de las conexiones energéticas con Argelia ha sido el detonante que ha dejado a España como única puerta de entrada efectiva de energía a Marruecos. Durante décadas, el Magreb fue el principal proveedor gasista de la Península, con el gasoducto Magreb-Europa como eje de esa relación.

Ahora la situación se ha invertido: es Marruecos quien necesita el gas que se regasifica en plantas españolas y la electricidad que viaja a través de las interconexiones. El gasoducto que une ambos países, que fue diseñado para llevar gas africano hacia Europa, opera ahora en sentido contrario para atender la demanda marroquí.

Este vuelco coloca a España en una posición de ventaja estratégica que rara vez se ha reconocido en el debate público. La seguridad energética de Marruecos depende de la capacidad española de regasificación y de transmisión eléctrica, un dato que debería estar en el centro de cualquier análisis sobre la relación bilateral en los próximos años.

Marruecos busca reducir su dependencia: nuevos proyectos de regasificación y conexión con Portugal

Según el análisis, Marruecos no se ha quedado de brazos cruzados. El país está buscando activamente diversificar su suministro energético y reducir su dependencia de España mediante nuevos proyectos de regasificación y conexiones eléctricas, incluida una interconexión prevista con Portugal.

El objetivo marroquí es claro: no depender de un único socio para un recurso tan crítico como la energía. La construcción de una planta de regasificación propia y una conexión eléctrica con Portugal permitiría a Marruecos acceder a gas y electricidad sin pasar por las infraestructuras españolas, aunque la viabilidad técnica y económica de esos proyectos aún está por demostrar.

Para España, el escenario no es necesariamente negativo. Aunque una reducción de la dependencia marroquí reduciría el protagonismo de las infraestructuras españolas, también abriría nuevas vías de comercio energético en el sur de Europa. La conexión con Portugal, si se materializa, reforzaría la integración eléctrica ibérica y podría consolidar a la Península como un hub energético del Mediterráneo occidental.