Los maquinistas denuncian falta de inversión y personal tras el accidente de Urda y cargan contra Puente por hablar de “error humano”

El accidente de trenes de alta velocidad en Urda (Toledo) ha reabierto el conflicto latente entre los maquinistas y las empresas públicas del sector. Los sindicatos denuncian que se señala a los trabajadores como responsables antes de que concluyan las investigaciones, mientras el paro convocado para este jueves se mantiene en defensa de la seguridad ferroviaria.
Los sindicatos rechazan el señalamiento y exigen esperar a las conclusiones
El accidente ferroviario ocurrido este miércoles a la altura de Urda (Toledo), donde dos trenes de alta velocidad colisionaron, ha vuelto a poner el foco en el colectivo de maquinistas y trabajadores del sector, en conflicto desde hace años con las empresas públicas que gestionan la red. Según informa El País, el maquinista del AVE de Renfe y un trabajador en prácticas que lo acompañaba se encuentran entre las personas no localizadas tras el siniestro.
Vicente Almenar, maquinista y responsable estatal de conducción en el sector ferroviario de UGT, ha criticado duramente las declaraciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, quien se refirió a un posible error humano. "¿Error humano? ¿Cómo puede decir eso el ministro?", protesta Almenar. Y añade: "Los errores humanos se producen cuando no tienes el material que te hace falta para trabajar". El representante sindical insiste en que "el riesgo cero nunca va a existir, pero lo que se consigue cuando se tienen las herramientas apropiadas es reducirlo al máximo". Almenar considera que las declaraciones del ministro no son sino "desviar las responsabilidades fuera de su ámbito de trabajo" y alerta de que "aquí no se han hecho las inversiones que eran necesarias, falta personal, gente con experiencia". "Con estas declaraciones lo único que se consigue es crear enfrentamiento", resume.
Desde la CGT, Diego Rodríguez, responsable de la sección sindical estatal de Adif, también ha rechazado las explicaciones precipitadas en un momento en el que todavía no se han recopilado todas las pruebas. "Lo que todos tenemos claro es que no sabemos qué ha pasado", señala, y añade que están "totalmente impactados" y buscan "las causas que han llevado a esto". Rodríguez aprovecha para poner el foco en los que considera problemas estructurales: "A nosotros no nos van a engañar. Falta personal por todos los sitios, y aquí no hay inversión", alerta.
El precedente de Angrois y la antigüedad de los equipos
Diego Rodríguez establece un paralelismo con el accidente de Angrois (A Coruña), donde murieron 80 personas en 2013 tras el descarrilamiento de un tren Alvia. "Entonces toda la responsabilidad recayó en el maquinista y todos los demás se libraron, aunque había avisos anteriores de que algo no estaba bien", afirma. "El sistema ferroviario ahora mismo, tal y como está, es una barbaridad. Hay que cambiarlo entero porque no tiene sentido", remacha.
Mientras las primeras informaciones apuntan a un fallo del sistema de señalización LZB (Linien Zug Beeinflussung), una tecnología de protección automática diseñada para evitar que dos trenes coincidan en el mismo punto de la red, desde el Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) ponen el foco en el estado de las infraestructuras. En concreto, señalan la antigüedad de parte de los equipos informáticos instalados en el Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha. "Es una vergüenza que en una instalación como esta haya material de los años noventa", denuncian. Desde el SCF también rechazan que se busquen responsabilidades antes de conocer todas las conclusiones de la investigación: "Es muy fácil echarle las culpas al último eslabón de la cadena. Hay muchos detalles que todavía no sabemos", señala una de sus representantes.
La huelga del 29 de octubre se mantiene y se estudian nuevas acciones
La tragedia de Urda llega apenas nueve meses después de la muerte de uno de los maquinistas implicados en el accidente de Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas, y del deceso de un maquinista en prácticas en la colisión en Gelida (Barcelona), también en enero. La sucesión de desastres en un periodo tan corto ha reavivado el malestar de un gremio integrado por cerca de 6.000 profesionales.
En este contexto de creciente tensión laboral, el colectivo está llamado a secundar este viernes una jornada de huelga. El paro, convocado antes de que se produjera el accidente, seguirá adelante después de que Semaf, el sindicato mayoritario entre los conductores ferroviarios, haya confirmado su convocatoria. En un comunicado, Semaf apelaba a la "prudencia" hasta "conocer con detalle todo lo realmente sucedido para no entrar en especulaciones" y lanzaba un mensaje a los trabajadores: "Queremos transmitir también a todos los maquinistas y a todos los profesionales del sector que, al margen de la convocatoria de mañana, estamos estudiando nuevas acciones y medidas en defensa de la seguridad ferroviaria".
El sindicato trasladó a sus cerca de 6.000 afiliados que se mantiene la huelga "en defensa de la seguridad ferroviaria, así como del cumplimiento de los compromisos para conseguir un cambio estructural en la seguridad". El accidente de este miércoles representa la cara más dramática de las reclamaciones de los maquinistas frente a Adif y Renfe, en un sector que denuncia falta de inversión y personal mientras pide no señalar culpables antes de conocer las causas.



