Los carburantes encadenan su sexta subida consecutiva y acumulan un alza de hasta el 21% en seis semanas

El precio de los carburantes en España encadena su sexta semana consecutiva de subidas y acumula un encarecimiento de más del 21% en el caso del diésel desde que decayó la rebaja del IVA al 10% a principios de julio. El litro de gasóleo se sitúa ya en 1,821 euros y el de gasolina en 1,702 euros, según los datos recogidos por el Observatorio de la Energía.
Seis semanas de subidas y un encarecimiento del 21%
Los carburantes encadenan su sexta subida consecutiva, un encarecimiento que alcanza el 21% en el caso del diésel y el 18,3% en el de la gasolina desde principios de julio. Este incremento coincide con el fin de la rebaja del IVA al 10% aplicada a los carburantes, una medida que dejó de estar en vigor el pasado 1 de julio.
El litro de gasóleo se sitúa en los 1,821 euros, mientras que el de gasolina alcanza los 1,702 euros, lo que supone tocar máximos desde el pasado mes de abril. Las subidas se producen además en plena operación salida de agosto, el periodo de mayor desplazamiento por vacaciones del año, lo que agrava su impacto sobre los bolsillos de los conductores.
Llenar el depósito cuesta hasta 21,83 euros más que hace un año
El impacto real de esta escalada de precios se traduce en un coste significativamente mayor para los conductores. Llenar un depósito medio de diésel cuesta actualmente 100,15 euros, lo que representa 21,83 euros más que hace un año. En el caso de la gasolina, llenar un depósito medio asciende a 93,61 euros, casi 12 euros más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Estas cifras reflejan el esfuerzo adicional que deben afrontar los hogares y las empresas en un momento de máxima movilidad, y sitúan el gasto en carburantes como uno de los factores que más presión ejercen sobre el presupuesto familiar durante el periodo estival.
Pese a las subidas, los precios siguen por debajo de la media europea
A pesar de la escalada de precios de las últimas semanas, los carburantes en España continúan siendo más baratos que la media de la Unión Europea y de la eurozona. Esta diferencia relativa de precios se mantiene tanto en el caso del diésel como en el de la gasolina, lo que sitúa a los surtidores españoles en una posición comparativamente más favorable dentro del contexto europeo.
No obstante, la evolución alcista de las últimas seis semanas ha reducido parte de esa ventaja competitiva. El encarecimiento acumulado del 21% en el diésel y del 18,3% en la gasolina desde la supresión de la rebaja fiscal ha aproximado los precios españoles a la media comunitaria, una convergencia que responde directamente al cambio en la política impositiva aplicada sobre los carburantes.



