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Las energéticas con participación estatal se preparan para un relevo en sus cúpulas si cambia el Gobierno tras el 29N

Fotografía que ilustra la noticia: Las energéticas con participación estatal se preparan para un relevo en sus cúpulas si cambia el Gobierno tras el 29N
(El Español)

El resultado de las elecciones generales del 29 de noviembre puede abrir una nueva etapa en las empresas energéticas con participación del Estado a través de la SEPI. Según publica El Español, candidatos y representantes del sector ya se han puesto en contacto con la dirección del Partido Popular para postularse ante un eventual cambio de Gobierno, y los movimientos apuntan también a los consejos de administración de compañías estratégicas como Redeia, Enagás, Enresa, Enusa, Hunosa y Navantia.

Un cambio político que se traslada a los consejos

El posible relevo en las empresas públicas energéticas no se limitaría a los primeros ejecutivos. Según la información publicada por El Español, los cambios también afectarían a los consejos de administración, y el mapa y la planificación energética podrían girar hacia otros objetivos.

La SEPI controla participaciones significativas en Redeia, operador del sistema eléctrico, y en Enagás, gestor de la red de gas. Ambas son consideradas estratégicas por su papel en la seguridad de suministro y en la transición energética, por lo que un cambio en su orientación tendría un impacto directo en la inversión y en la regulación del sector. El medio señala que el posible relevo directivo afectaría también a entidades públicas clave en la gestión nuclear, minera e industrial, como Enresa, Enusa, Hunosa y Navantia.

Mandatos vigentes hasta 2028 y 2030

Uno de los datos que subraya la publicación es que los presidentes de Redeia y Enagás, Beatriz Corredor y Antonio Llardén, tienen mandatos vigentes hasta los años 2028 y 2030, respectivamente. Pese a ello, el posible cambio de Gobierno abre la puerta a una renovación anticipada de la cúpula directiva.

La información indica que candidatos y representantes del sector energético ya se han puesto en contacto con la dirección del Partido Popular para postularse ante un eventual ejecutivo liderado por Alberto Núñez Feijóo. Esta expectativa refleja que una reconfiguración profunda de las empresas públicas del ramo podría extenderse más allá de los primeros ejecutivos, alcanzando también a los equipos directivos intermedios que diseñan la estrategia de estas compañías.

El alcance: nuclear, minería e industria

El posible relevo no se limita a las grandes cotizadas. El Español señala que también estarían en el punto de mira entidades públicas clave en la gestión nuclear, minera e industrial: Enresa, que gestiona los residuos radiactivos; Enusa, dedicada a actividades nucleares; Hunosa, la hullera pública; y Navantia, el astillero naval.

Estas empresas, aunque con perfiles distintos, comparten la dependencia del presupuesto público y de la orientación política del Gobierno en materia industrial y energética. Un cambio de rumbo en la política nuclear o en la minería del carbón tendría consecuencias directas sobre su actividad y sobre los puestos de trabajo vinculados a ellas. El medio apunta que el mapa y la planificación energética podrían girar hacia otros objetivos, lo que afectaría a proyectos de inversión en curso y a la planificación de infraestructuras.

La incertidumbre como factor de riesgo para la inversión

La posibilidad de cambios en las cúpulas de estas compañías añade un factor de incertidumbre adicional para el sector energético, precisamente en un momento en el que la planificación de la red eléctrica y de las infraestructuras de gas depende de decisiones estables a medio plazo.

La renovación de los consejos de administración suele llevar aparejada una revisión de los planes estratégicos y un periodo de adaptación de la alta dirección. En empresas reguladas como Redeia y Enagás, donde la retribución y las inversiones dependen de marcos aprobados por el Gobierno, el calendario electoral se convierte en un elemento de seguimiento obligado para inversores y empresas del sector. La información de El Español no precisa los nombres de los candidatos que han contactado con el PP, pero sí subraya que el movimiento ya se ha producido en el sector energético.