La industria pagará más por parar ante la falta de electricidad: la subasta clave se celebra el 26 de noviembre

El coste de interrumpir la actividad industrial para evitar problemas de suministro eléctrico podría encarecerse el próximo año. Red Eléctrica de España (REE) ha convocado para el 26 de noviembre la subasta del Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) correspondiente al primer semestre de 2027, y las empresas electrointensivas ya anticipan que sus ofertas serán más altas. El motivo: el gestor del sistema exige más horas de disponibilidad, prevé un mayor número de activaciones y la industria acumula un año 2026 de récord en parones solicitados.
Más horas de disponibilidad y más activaciones: el coste de oportunidad sube
REE ha ampliado la potencia solicitada hasta los 2.405 megavatios (MW), un incremento que refleja la mayor necesidad de flexibilidad del sistema eléctrico. Además, ha elevado las horas de disponibilidad hasta las 2.586, lo que supone un aumento del 9,7% respecto al periodo anterior. También ha modificado las franjas horarias: incorpora la hora 1 entre semana y adelanta la disponibilidad de los fines de semana a las 19:00.
Estas condiciones elevan el riesgo y el coste de oportunidad para las empresas participantes. Cuantas más horas estén disponibles para ser interrumpidas, mayor es la probabilidad de que se produzca una parada productiva, y con ella, los costes asociados a detener la actividad, reajustar turnos o perder producción. Por eso, la industria prevé encarecer sus pujas, según las estimaciones que maneja el sector y que recoge la información publicada por El Español.
Un 2026 de récord: 11 parones y 1.775 MW movilizados
El contexto de la próxima licitación es especialmente tenso. Durante 2026, REE ha activado el SRAD en once ocasiones, un récord histórico en la serie. En esas intervenciones, las órdenes de reducción han movilizado hasta 1.775 MW de potencia, lo que evidencia la creciente dependencia del sistema eléctrico de la flexibilidad de la demanda para garantizar el suministro.
Esa dependencia se ha traducido en paradas productivas para las empresas electrointensivas, que ya han tenido que ajustar su actividad en múltiples ocasiones para contribuir a la estabilidad de la red. Para el primer semestre de 2027, REE estima que serán necesarias 25 órdenes de activación, un número que, sumado a las mayores horas de disponibilidad exigidas, incrementa el coste esperado para las compañías participantes.
La subasta del 26 de noviembre y sus implicaciones
La subasta del SRAD se celebrará el 26 de noviembre. En ella podrán participar industrias intensivas en consumo eléctrico, proveedores de servicios energéticos y nuevas tecnologías como las baterías. La entrada de estos nuevos actores amplía la oferta potencial, aunque no garantiza precios más bajos.
El encarecimiento de las pujas puede traducirse en un mayor coste regulatorio del sistema y presionar los precios energéticos si los pagos por disponibilidad aumentan. A medio plazo, sin embargo, el mecanismo puede incubar inversiones en flexibilidad, como baterías o sistemas de gestión de demanda, que modifiquen la estructura del mercado. Para la industria electrointensiva, el resultado de esta subasta será determinante para planificar sus costes operativos en 2027.



