empresas

La flor cortada española afronta su campaña clave: Todos los Santos y Difuntos suponen el 20% de las ventas anuales

Fotografía que ilustra la noticia: La flor cortada española afronta su campaña clave: Todos los Santos y Difuntos suponen el 20% de las ventas anuales
(El Español)

Las festividades de Todos los Santos y Difuntos se han convertido en la campaña más importante del año para el sector de la flor cortada en España. Según la Asociación Española de Floristas (AEFI), estas fechas concentran el 20% de las ventas anuales, un pico de demanda que llega en un momento de buenas expectativas de calidad pero también de creciente dependencia de las importaciones.

Andalucía, el motor del cultivo nacional

El grueso de la producción española se concentra en Andalucía, que acapara el 80% del cultivo. Dentro de la comunidad, la zona Noroeste de Cádiz y el Bajo Guadalquivir son los principales polos productores, con unas 500 hectáreas dedicadas a flores y plantas. En Cádiz se concentran alrededor de 450 hectáreas, mientras que el Bajo Guadalquivir aporta otras 50.

Esta concentración geográfica explica que la oferta nacional dependa en gran medida de una única región, lo que convierte la logística y la coordinación entre productores y floristas en un factor crítico durante los días previos a las festividades. La campaña de este año, según los primeros indicios, parte con unas buenas expectativas de calidad, aunque el sector advierte de que la rentabilidad se ve condicionada por el fuerte peso de las importaciones en el mercado doméstico.

La sombra de las importaciones: el 70% de las flores vienen de fuera

Pese al liderazgo andaluz, el sector es consciente de su vulnerabilidad. La Asociación Española de Floristas estima que el 70% de las flores vendidas en España son importadas, frente a un 30% de origen nacional. Esta dependencia se ha visto agravada en las últimas décadas por la exigente regulación de sustancias activas fitosanitarias, que ha reducido la producción local y ha abierto la puerta a competidores extranjeros con menores costes regulatorios.

Los datos de comercio exterior reflejan la magnitud del desequilibrio. Entre enero y agosto, España exportó flores y plantas vivas por 549 millones de euros, de los que 90 millones correspondieron a flor cortada. Sin embargo, las importaciones alcanzaron los 299 millones, una cifra que el sector considera insuficiente para cubrir la demanda interna, lo que explica la alta penetración de producto foráneo en los puntos de venta.

Crisantemo y eucalipto marcan la campaña de este año

La demanda durante Todos los Santos y Difuntos tiene una protagonista indiscutible: el crisantemo, que se consolida como la flor tradicional de estas fechas. Este año, la tendencia apunta además al crisantemo monoflor y al eucalipto como follaje, que ganan peso en los arreglos florales de los cementerios. Algunos clientes, sin embargo, optan por variedades más selectas como orquídeas, rosas o anthuriums, un segmento que suele tener un precio más alto y que refleja la diversificación del gusto del consumidor.

El pico de demanda concentrado en pocos días provoca tensiones en la cadena de suministro, con repuntes de precios y una logística al límite. Para los productores andaluces, la campaña de Todos los Santos es la oportunidad de rentabilizar el año, pero también un examen de su capacidad para competir con unas importaciones que, a pesar del repunte exportador, siguen dominando el mercado interno.