Indra lidera con 10 millones el primer cierre de la ronda de Qilimanjaro para escalar la computación cuántica

El grupo de tecnología y defensa Indra, a través de su filial IndraMind, ha liderado el primer cierre de casi 20 millones de euros de la nueva ronda de financiación de serie A de Qilimanjaro Quantum Tech, empresa catalana de computación cuántica. El objetivo es levantar entre 40 y 50 millones de euros a finales de año.
Una operación con capital público y privado
Indra ha invertido diez millones de euros en el primer cierre de la ronda, cantidad que se suma a los 9,6 millones aportados por la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), entidad adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de Función Pública. La SETT ya había participado en la anterior ronda de la compañía y ahora refuerza su apoyo.
Las inversiones de Indra y de la SETT se canalizan a través de préstamos de obligada conversión en acciones, que se materializarán al cierre de la operación, previsto para diciembre. La empresa confía en sumar a Avançsa, el hólding empresarial de la Generalitat, y a otros inversores ya presentes en su capital, como el family office Quantic Gang, los fondos Axon Partners y Grow Venture Partners, así como el ICO, para completar una ronda total de entre 40 y 50 millones de euros.
Qué es Qilimanjaro y para qué usará los fondos
Qilimanjaro Quantum Tech fue fundada en 2019 como spin-off de la Universitat de Barcelona, el Barcelona Supercomputing Center (BSC) y el Institut de Física d’Altes Energies (Ifae). Es una empresa de computación cuántica full stack que desarrolla ordenadores cuánticos analógicos y digitales basados en qubits superconductores de fluxonium. La firma produce sus propios chips, software y algoritmos, y cuenta con una plantilla de 80 personas. Su modelo ya está en producción, con tres ordenadores instalados en la sede del BSC en Barcelona.
Con los fondos captados, la compañía espera escalar e industrializar sus ordenadores cuánticos y avanzar en el desarrollo de nuevas generaciones de chips. También prevé incorporar talento sénior internacional e incrementar la plantilla hasta las 120 personas en unos doce meses. Según su consejera delegada, Marta P. Estarellas, la empresa abrirá una oficina en Madrid para reforzar la interlocución con las empresas del Ibex-35 y estudia otra en Chicago para unirse al ecosistema cuántico que se está creando en esa ciudad.
El interés de Indra y el reparto del capital
El propósito de Indra con esta operación es incrementar sus capacidades en IA física, robótica y simulación de sistemas complejos para desarrollar nuevas soluciones en defensa, seguridad y espacio. El objetivo último es reforzar la soberanía tecnológica nacional en un contexto de fuertes turbulencias geopolíticas. Ignacio Martínez, director general de IndraMind, ha señalado que la computación cuántica marcará un salto decisivo en la evolución de la IA y en su capacidad para resolver problemas de enorme complejidad.
Cuando se cierre la operación, la mayoría del capital de Qilimanjaro seguirá en manos de los fundadores y del equipo directivo, aunque cerca de un 48% quedará bajo control de los inversores. Los fundadores de la empresa son José Ignacio Latorre, Víctor Canivell, Artur García, Pol Forn-Díaz y Jordi Blasco. Tras el cierre de la ronda actual, la compañía prevé abrir una nueva durante 2027 para captar entre 100 y 150 millones de euros y posicionarse en la carrera global de la cuántica.



