EEUU lanza la operación 'Paria Económico': apunta a China y al Sudeste Asiático para asfixiar la financiación de Irán

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha anunciado la operación 'Paria Económico', un paquete de sanciones que no solo golpea a Irán, sino también a una red de empresas y personas en Hong Kong, China continental, Malasia y Singapur vinculadas al transporte marítimo, la logística y el suministro tecnológico de Teherán. Pekín ha respondido con dureza, advirtiendo de que tomará 'todas las medidas necesarias' para proteger sus intereses.
Hong Kong, punto de apoyo comercial de la red iraní
Entre las entidades señaladas por el Tesoro estadounidense figuran varias sociedades con sede en Hong Kong, a las que Washington atribuye un papel clave en compras, pagos y logística para Irán. Destaca Sweet Ocean, descrita como intermediaria en la adquisición de bienes sensibles, incluido equipamiento óptico láser, para la Universidad Malek Ashtar, una institución vinculada a la Defensa iraní.
También han sido sancionadas RPT Technology, Tiany Technology, MT Trading, HK Jiatai y DEC Photonics, acusadas de actuar como intermediarias o canales de financiación para compras de usuarios finales iraníes. Estas designaciones buscan desarticular la red de aprovisionamiento que Teherán utiliza para eludir los controles internacionales sobre tecnología sensible.
Shenzhen y la logística: el cerco se estrecha en China
El paquete de sanciones también alcanza a firmas y personas de Shenzhen, en el sureste de China, como Sweet Ocean Technology, señalada como proveedora de electrónica, equipos de laboratorio y servicios de compra para Irán. Además, el Tesoro incluyó a Huamei Lianyun International Logistics, proveedora de la iraní BRE Line, y a Bositong Logistics y Bositong Supply Chain, vinculadas al sancionado Qiu Xingyu.
Washington sostiene que estas estructuras ayudaron a Irán a ocultar destinatarios y a sortear los controles sobre tecnología sensible, lo que evidencia la sofisticación de la red logística que Teherán ha tejido en la región para mantener sus canales de suministro.
Petróleo y empresas pantalla: el objetivo es cortar los ingresos
El Departamento de Estado también ha sancionado a Clever Shipping (Hong Kong), por gestionar el petrolero 'Star Pione', que supuestamente cargó crudo iraní entre 2025 y 2026, y a Selenium Resources, por exportar petroquímicos de origen iraní entre 2023 y 2024. Otras sociedades como Feili, Feisu y Guska han sido castigadas por transferencias a Sweet Ocean y por facilitar pagos clandestinos iraníes.
El Tesoro señaló a Lilimoon Navigation, radicada en China, por operar el petrolero 'Voyage Elite', que transportó millones de barriles de crudo a China este mismo año. Estas acciones buscan asfixiar las fuentes de ingresos de Irán, que dependen en gran medida de las exportaciones de petróleo y petroquímicos.
Sin bancos chinos por ahora, pero con amenaza latente
Las sanciones no incluyen por ahora a bancos ni a grandes entidades financieras de China, el principal comprador de crudo iraní, aunque Washington mantiene abierta la puerta. Preguntado sobre si los bancos chinos podrían verse afectados, Bessent respondió que 'nadie está fuera del alcance de las sanciones' y adelantó que anunciará medidas contra una 'importante institución financiera', un aviso que, según la prensa estadounidense, podría apuntar a alguna entidad china.
El académico Fan Hongda, de la Universidad de Shaoxing, escribió en 'ThinkChina' que las sanciones 'no han terminado con el comercio China-Irán, en particular en energía', pero elevan 'los costes de una cooperación económica más profunda'. Esta tensión añade un nuevo frente al complejo escenario geopolítico que afecta a los mercados globales de energía.
La respuesta de Pekín y el efecto en el Sudeste Asiático
China rechazó este martes la 'guerra económica' y advirtió de que su cooperación con Irán 'no debe ser interferida ni socavada'. Pekín sostiene que sus vínculos con Teherán se ajustan al derecho internacional y avisó de que tomará 'todas las medidas necesarias' para proteger sus intereses. Aunque China es el principal destino del crudo iraní, esas compras suelen canalizarse mediante intermediarios para esquivar las sanciones.
En el Sudeste Asiático, Washington ha puesto su punto de mira sobre empresas de Malasia, que tiene fuertes lazos con Teherán, y Singapur, uno de los principales centros logísticos asiáticos. Entre las empresas sancionadas se encuentran la malasia Vast Mart, señalada como empresa pantalla de Sweet Ocean, y la naviera singapurense Azure, acusada de colaborar con la compañía pública iraní de transporte marítimo de crudo. También han sido castigados Wellbred Trading y dos de sus subsidiarias, acusadas de actuar en nombre del magnate iraní Mohammad Hossein Shamkhani.



