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Bruselas cierra la puerta a más flexibilidad fiscal para afrontar la crisis energética

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(Expansión)

La Comisión Europea ha zanjado el debate sobre un nuevo margen fiscal para los Estados miembros ante la crisis energética. El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, rechazó este jueves en Luxemburgo las peticiones de Italia y Grecia de mayor flexibilidad para aliviar el impacto de la subida de los precios de la energía, argumentando que la credibilidad del marco fiscal europeo es un "activo vital" que no debe ponerse en riesgo.

Un no rotundo a nuevas concesiones

Dombrovskis compareció tras la reunión del Eurogrupo, donde los ministros de Finanzas de la zona euro abordaron la coyuntura energética. Ante la carta firmada por los primeros ministros de Grecia y de Italia, Kyriákos Mitsotákis y Giorgia Meloni, el comisario fue claro: "No podemos venir con nuevas flexibilidades fiscales todo el tiempo".

En su intervención, el político letón alertó de que ampliar los márgenes "podría sembrar dudas sobre nuestra determinación colectiva de defender el marco fiscal basado en reglas", justo en un momento en el que los inversores siguen con atención las rentabilidades de la deuda europea. "La credibilidad de nuestro compromiso con la sostenibilidad fiscal es un activo vital", sentenció, "por tanto, no deberíamos poner eso en riesgo".

La petición de Italia y Grecia

Los líderes de ambos países habían solicitado por carta un mayor margen presupuestario para hacer frente al impacto de la guerra de Irán en las facturas energéticas, que se ha agravado desde el verano. En su misiva, advirtieron de que "no es políticamente aceptable que la principal línea de actuación propuesta por la Comisión sea simplemente reducir la demanda de energía".

A juicio de Mitsotákis y Meloni, Bruselas debería plantear "un conjunto más amplio de ideas que respondan a la urgencia del momento actual". Pese a la negativa, Dombrovskis aseguró haber "tomado nota" de sus peticiones y confirmó que el asunto seguirá sobre la mesa en próximas reuniones.

La flexibilidad que ya existe y el caso español

El comisario argumentó que el marco fiscal renovado "ya contempla flexibilidad automática" ante la desaceleración, de modo que las caídas de ingresos o los mayores costes por intereses no exigen compensaciones presupuestarias adicionales. Además, recordó que este verano Bruselas ya permitió a los países desviar hasta 0,3 puntos porcentuales de la cláusula de salvaguarda de Defensa (de hasta 1,5 puntos del PIB) para medidas dirigidas a reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

En paralelo, el vicepresidente primero y ministro de Economía de España, Carlos Cuerpo, confirmó a su llegada al Eurogrupo que estudia acogerse a esos márgenes ya permitidos por las reglas para gastos energéticos, aunque precisó que la cláusula serviría para proyectos de electrificación, no para el subsidio al gas anunciado recientemente. "Tenemos gastos elegibles en este ámbito, analizaremos en qué medida y, si lo consideramos necesario, utilizaremos estos márgenes", declaró.

Bruselas, contraria a los subsidios generalizados

La Comisión Europea ha reiterado en varias ocasiones su oposición a los subsidios generalizados al consumo de combustibles fósiles, como los que ha aplicado España y que ahora Italia y Grecia quieren replicar con más margen fiscal. Dombrovskis subrayó que "las medidas generales no solo serían demasiado costosas desde el punto de vista fiscal", sino que además "elevarían la demanda energética y los precios, fallando así en ayudar a quienes lo necesitan".

El rechazo llega en un escenario de alta sensibilidad en los mercados de deuda europeos, donde el repunte de las rentabilidades ha puesto el foco en la sostenibilidad de las cuentas públicas de los países más endeudados. La negativa a abrir la puerta a nuevas exenciones refuerza la posición de Bruselas de mantener intacta la disciplina fiscal, incluso frente a una crisis energética cuyos efectos aún no se han disipado.