Apple cierra su año fiscal con un beneficio récord de 132.175 millones, un 18% más, impulsado por el iPhone

Apple cerró su ejercicio fiscal en septiembre con un beneficio neto de 132.175 millones de dólares (unos 118.422 millones de euros), lo que supone un aumento del 18% respecto al año anterior. La compañía alcanzó unos ingresos récord de 478.834 millones de dólares, un 15% más, gracias al fuerte tirón de las ventas del iPhone y a la buena marcha del negocio en China.
El iPhone y China tiran de las cuentas anuales
El iPhone sigue siendo el motor del negocio. Las ventas del dispositivo generaron 254.098 millones de dólares en el conjunto del año, un 21,2% más que en el ejercicio precedente, según las cuentas presentadas por la compañía. Esta división supone más de la mitad de los ingresos totales de Apple y explica en gran medida el salto del 15% en la facturación global.
El otro gran impulsor fue el mercado chino. Las ventas en China crecieron un 28% anual y aportaron 82.378 millones de dólares al negocio, lo que convierte a la región en la de mayor crecimiento relativo y en una pieza clave para alcanzar el récord de ingresos. Este avance contrasta con la preocupación que en ejercicios anteriores generaba la dependencia de Apple del mercado asiático, tanto por el lado de la demanda como por el de la cadena de suministro.
Junto al iPhone, también destacó el crecimiento de la división de servicios, que aumentó sus ingresos un 13% interanual. Esta línea de negocio, que incluye suscripciones, contenidos y servicios de pago, se consolida como una fuente recurrente de ingresos con márgenes superiores a los del hardware.
Resultados del cuarto trimestre y liderazgo renovado
En el último trimestre del ejercicio, Apple registró un beneficio de 30.711 millones de dólares y unos ingresos récord de 114.477 millones de dólares. La compañía no desglosó en la información difundida la comparativa con el mismo periodo del año anterior, pero subrayó que se trata de la mejor cifra de ventas para un trimestre de septiembre.
Estas son las primeras cuentas completas con John Ternus como consejero delegado, quien relevó a Tim Cook al frente de la compañía. En su comunicado, Ternus destacó el récord trimestral y aprovechó la presentación de resultados para hacer una suerte de presentación institucional ante los inversores, en un momento de transición en la cúpula directiva.
La combinación de mayores ventas y una mejora de los márgenes es, según la propia compañía, lo que explica la subida del 18% en el beneficio neto. El aumento de los usuarios activos también ha permitido a Apple incrementar los ingresos por servicios y por el ecosistema, lo que se traduce en más contenidos y suscripciones disponibles.
Asimetrías en el resto de líneas de producto
No todas las divisiones de Apple crecieron. Mientras que el iPhone y el Mac, con un avance del 12,5%, tiraron del conjunto, el iPad y los ingresos por accesorios registraron descensos del 0,3% cada uno en comparación con el año anterior. Son caídas moderadas, pero reflejan una demanda desigual entre las distintas líneas de hardware.
El retroceso del iPad y de los accesorios contrasta con la fortaleza del iPhone y del Mac, y apunta a una estrategia de la compañía centrada en los productos de mayor valor añadido y en la venta cruzada de servicios. Para los inversores, la evolución de estas divisiones será un dato a vigilar en los próximos trimestres, especialmente en un entorno de mercado cada vez más competitivo en tabletas y dispositivos complementarios.



