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Rabat amenaza con revisar contratos con empresas españolas si Sumar y Vox insisten en apartarle del Mundial

Fotografía que ilustra la noticia: Rabat amenaza con revisar contratos con empresas españolas si Sumar y Vox insisten en apartarle del Mundial
(El Español)

La tensión política entre España y Marruecos por la organización del Mundial 2030 trasciende el ámbito diplomático y amenaza con golpear directamente a la actividad de las empresas españolas en el país vecino. Rabat habría advertido de que podría revisar o cancelar los contratos comerciales con España, muchos de ellos ligados a la infraestructura del evento, si formaciones como Sumar y Vox insisten en apartarle de la cita deportiva.

Un pulso con impacto directo en más de 350 compañías

La amenaza lanzada desde Rabat no es un simple cruce de declaraciones. Al menos 350 compañías españolas mantienen negocios en Marruecos, según la información publicada por El Español. Entre ellas, Acciona, Ineco y CAF aparecen como las principales afectadas, con proyectos valorados en conjunto por encima de los 1.370 millones de euros, muchos vinculados a las infraestructuras necesarias para albergar el Mundial 2030.

La cifra sitúa el conflicto en términos puramente económicos y no solo políticos. Para una empresa española con contratos de obra pública, transporte o ingeniería en Marruecos, una revisión unilateral de los acuerdos supondría un golpe directo a su cartera de pedidos y a sus resultados. La advertencia llega en un momento en el que la presencia empresarial española en el país magrebí se ha intensificado, especialmente en sectores como transporte, agua y turismo.

El Ejecutivo español y las comunidades autónomas con intereses comerciales en Marruecos siguen el pulso con atención, conscientes de que la disputa por el Mundial puede tener un efecto colateral sobre la balanza comercial bilateral y sobre la confianza de los inversores españoles en un mercado que se ha convertido en destino prioritario de internacionalización.

Proyectos por 1.370 millones en juego

Los números concretos que maneja la información publicada por El Español son elocuentes. CAF, compañía vasca especializada en fabricación de trenes y sistemas de señalización; Acciona, grupo diversificado con fuerte presencia en infraestructuras y agua; e Ineco, ingeniería pública dependiente del Ministerio de Transportes, suman contratos en Marruecos por valor de más de 1.370 millones de euros. Una cifra que podría verse comprometida si Rabat decide bloquear o condicionar los contratos como respuesta a las presiones políticas procedentes de Madrid.

El bloqueo no solo afectaría a estas tres compañías, sino al conjunto del entramado empresarial español que ha tejido relaciones comerciales con Marruecos en los últimos años. Los sectores más expuestos son el transporte, la gestión del agua y el turismo, áreas donde las empresas españolas han logrado una posición relevante gracias a su experiencia técnica y a los acuerdos bilaterales.

Cabe recordar que la cooperación en infraestructuras ha sido uno de los puntales de la relación hispano-marroquí. La construcción de líneas de alta velocidad, la modernización de puertos y aeropuertos y los proyectos hídricos han convertido a Marruecos en un socio comercial clave para las constructoras e ingenierías españolas. Cualquier revisión de esos contratos tendría un efecto inmediato en la facturación y en el empleo de las compañías implicadas.

El detonante: la entrada de 72.000 personas en Ceuta

El origen del conflicto se sitúa en la entrada de 72.000 marroquíes en dos días en Ceuta, un hecho que ha provocado un fuerte malestar en partidos políticos españoles como Sumar y Vox. Estos partidos han llegado a pedir que se excluya a Marruecos como sede y organizador del Mundial 2030, e incluso que la Unión Europea rompa sus relaciones comerciales con Rabat. Una posición que, vista desde Marruecos, ha sido considerada una injerencia en sus asuntos internos.

La respuesta de Rabat no se ha hecho esperar. Según El Español, un periódico cercano al régimen marroquí ha anunciado que el país podría bloquear los contratos económicos con España, muchos de ellos relacionados con el evento deportivo. La publicación añade que el posible deterioro de las relaciones comerciales podría afectar significativamente a las empresas españolas y al flujo turístico entre ambos países.

La escalada retórica refleja la fragilidad de la relación bilateral, que ha pasado por momentos de alta tensión y de fuerte cooperación en los últimos años. Los intereses económicos cruzados son de tal magnitud que un bloqueo comercial tendría consecuencias para ambas partes, pero el coste para las empresas españolas es el que más preocupa en los despachos de Madrid y en las sedes de las compañías afectadas.