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Lufthansa replica el modelo de IAG y crece con TAP e ITA mientras recorta 4.000 empleos en Alemania

Fotografía que ilustra la noticia: Lufthansa replica el modelo de IAG y crece con TAP e ITA mientras recorta 4.000 empleos en Alemania
(El Español)

El grupo Lufthansa ha decidido imitar la estrategia de IAG para competir en un sector aéreo cada vez más concentrado. La compañía alemana ha cerrado la compra del 44,9% de TAP y del 41% de ITA Airways, incorporando el hub de Lisboa a su red, y ha anunciado un plan de ajuste que contempla 4.000 despidos en Alemania y la eliminación de 20.000 vuelos, según ha avanzado El Español en su edición de este domingo.

La expansión: TAP e ITA, la puerta a Latinoamérica

La operación coloca a Lufthansa en disposición de competir directamente con Iberia en el mercado entre Europa y Latinoamérica, uno de los feudos históricos de la aerolínea española. Con el hub de Lisboa como base, el grupo alemán suma una puerta de entrada al Atlántico Sur que hasta ahora no controlaba.

La adquisición del 44,9% de TAP y del 41% de ITA Airways reproduce el esquema de holding multimarca y multihub que IAG puso en marcha hace quince años con British Airways e Iberia, y que luego amplió con Vueling y Aer Lingus. La diferencia es que Lufthansa aplica su propio modelo de integración, manteniendo la identidad de cada aerolínea y coordinando rutas y flotas desde la matriz.

Para el inversor español, la noticia tiene una lectura directa: el mercado aéreo de larga distancia hacia Latinoamérica, que Iberia dominó durante décadas, tendrá un competidor con una red alimentada desde Lisboa y con acceso a los fondos europeos de recuperación que Portugal ha destinado a su aerolínea.

La fuente no precisa el importe de las operaciones ni el calendario de cierre, pero la entrada en el capital de ambas compañías refuerza la posición de Lufthansa en el sur de Europa, donde ITA opera desde Roma y TAP desde Lisboa, dos hubs con fuerte demanda de conexiones con América.

El ajuste: 4.000 despidos y 20.000 vuelos menos

En paralelo a la expansión, el grupo ha anunciado un plan de reestructuración que afectará a 4.000 trabajadores en Alemania, según la información publicada por El Español. Los recortes se concentrarán en los servicios centrales y se apoyarán en la automatización y en el uso de inteligencia artificial para reducir plantilla sin tocar las operaciones de vuelo.

Además, Lufthansa eliminará 20.000 vuelos como respuesta al encarecimiento del combustible, que ha elevado los costes operativos y ha contribuido a las pérdidas registradas en el primer semestre de 2026. La reducción de capacidad afectará sobre todo a rutas de corto y medio radio con menor demanda, aunque la fuente no detalla qué mercados concretos se verán más castigados.

Para el lector de Meridiano Público, la cifra de 20.000 vuelos es relevante porque implica una menor oferta en el mercado europeo y, previsiblemente, presiones al alza en las tarifas de los trayectos que se mantengan. La reducción de capacidad, sumada al alza del combustible, apunta a un encarecimiento estructural de los billetes.

El ajuste laboral se produce en Alemania, el mercado doméstico del grupo, y no en las nuevas filiales, lo que sugiere que el crecimiento vía adquisiciones no viene acompañado de una reestructuración inmediata de las plantillas de TAP o ITA. La fuente no precisa si habrá más despidos en otros países a futuro.

Las tácticas 'low cost' y el contexto sectorial

La fuente indica que, para hacer frente a las pérdidas del primer semestre de 2026, Lufthansa adoptará tácticas propias de las aerolíneas de bajo coste, como cobrar por la maleta de cabina en las tarifas básicas. Es un movimiento que ya aplican otras compañías de red, incluida Iberia en algunas rutas, y que busca elevar los ingresos auxiliares sin tocar el precio base del billete.

La decisión de Lufthansa llega quince años después de la creación de IAG, el holding que agrupa a British Airways e Iberia y que ha demostrado que un modelo multimarca puede competir con éxito en un sector maduro. La crisis del petróleo y la consolidación del mercado aéreo europeo han forzado a los grupos tradicionales a buscar sinergias y a recortar costes estructurales.

El grupo alemán, que opera una red global con centros de conexión en Fráncfort, Múnich, Zúrich y Viena, suma ahora Lisboa y Roma a su cartera. La integración de TAP e ITA le permitirá ofrecer una red más densa hacia América Latina y reforzar su posición en el Mediterráneo, donde compite con el IAG de Iberia y con el grupo franco-holandés Air France-KLM.

Para el empresario o directivo que sigue la evolución del sector, la noticia confirma que la consolidación aérea europea no se detiene y que las alianzas y compras siguen siendo la vía preferida para ganar escala. La reacción de los sindicatos alemanes ante los 4.000 despidos, así como la respuesta de las autoridades de competencia europeas a la entrada en TAP e ITA, condicionarán el calendario y el alcance de la estrategia.