La tokenización financiera avanza en España: el 15 de septiembre se define quién controla los mercados que nunca cierran

La tokenización de activos financieros ha dejado de ser una promesa experimental para convertirse en una disputa concreta por el control de las infraestructuras que mueven el dinero las 24 horas. El próximo 15 de septiembre, la novena edición del Foro de Activos Digitales reunirá en Madrid a más de 35 ponentes y firmas líderes del sector para analizar qué proyectos han superado la fase de prueba y cómo cambiarán los pagos, la negociación, la custodia y la propia estructura de intermediación. El encuentro, organizado por El Confidencial, abordará una cuestión de fondo que afecta directamente a inversores y empresas: quién custodia el dinero, quién proporciona liquidez y quién intermedia el ahorro en un sistema financiero cada vez más programable.
Qué es realmente la tokenización y por qué importa
La definición es clave para entender el debate. Tokenizar no es convertir un activo en una ficha digital. Consiste en transformar derechos como la propiedad, el cobro, la transmisión o el uso como garantía en instrucciones que una infraestructura digital pueda registrar y ejecutar de forma automatizada.
Cuando un inversor compra una acción desde su dispositivo móvil, detrás continúa existiendo una cadena de intermediarios, registros, compensación y liquidación. La tokenización propone un registro compartido de la propiedad, instrucciones automatizadas y la posibilidad de intercambiar el activo y el pago simultáneamente. La promesa es reducir tiempos, costes y riesgos.
Sin embargo, la desaparición de algunos intermediarios no elimina la necesidad de confianza, sino que la traslada hacia el código, la custodia, la identidad digital y la gobernanza de las redes. Es decir, el riesgo no desaparece: cambia de naturaleza y de responsable.
El dinero y el activo deben viajar juntos: la disputa por el medio de pago
De poco sirve tokenizar un bono si el dinero necesario para comprarlo permanece en otra infraestructura. Para que una operación sea realmente eficiente, el activo y el medio de pago deben moverse de forma coordinada. Esa exigencia técnica abre una competencia directa entre tres modelos: las stablecoins, los depósitos bancarios tokenizados y el dinero de banco central.
Cada opción representa una manera diferente de organizar el sistema financiero. Las stablecoins permiten mover valor sobre redes programables, aunque plantean preguntas sobre liquidez, reembolso y supervisión. Los depósitos tokenizados introducen programabilidad, pero mantienen el dinero dentro del sistema bancario tradicional.
El debate no consiste únicamente en elegir el medio de pago más rápido. Está en juego quién custodia el dinero, quién proporciona liquidez, quién intermedia el ahorro y quién concede crédito. La tokenización puede transformar las tuberías del mercado sin cambiar necesariamente a quienes las controlan.
Mercados 24/7: oportunidades y riesgos para el inversor
Los activos tokenizados pueden negociarse de forma continua, pero un mercado siempre abierto no garantiza liquidez durante todo el día. En momentos con pocos participantes pueden aparecer diferenciales más amplios y movimientos bruscos, un riesgo que los inversores minoristas deben conocer antes de operar fuera del horario tradicional.
La negociación permanente también obliga a adaptar la supervisión, la gestión de riesgos y la atención al cliente. Las infraestructuras financieras actuales están diseñadas para ciclos de liquidación concretos; su apertura total exige repensar los mecanismos de control y las garantías.
Tampoco debe confundirse el fraccionamiento con la democratización automática. Poder invertir pequeñas cantidades amplía el acceso, pero no garantiza un precio razonable, liquidez para vender ni una comprensión adecuada del riesgo. El acceso no es lo mismo que la protección.
El foro del 15 de septiembre: qué se juega España
La novena edición del Foro de Activos Digitales contará con la participación de BBVA, Deloitte, eToro, Prosegur Crypto, Cecabank, Bit2Me, Tritemius y Alastria. El encuentro, conducido por Javier Molina, abordará qué proyectos han superado la fase experimental y cómo cambiarán los pagos, la negociación, la custodia, la interoperabilidad y la aplicación de la inteligencia artificial.
La presencia de entidades tan diversas —desde un banco como BBVA hasta custodios como Cecabank o plataformas como Bit2Me— refleja que la tokenización no es una moda, sino una transformación estructural en la que los actores tradicionales quieren tener voz. Las grandes transformaciones financieras no empiezan cuando el público descubre un nuevo activo, sino cuando cambia la infraestructura sobre la que se mueven todos los demás.



