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El IPC de julio escala al 3,6% y recorta el poder de compra de salarios y pensiones

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(Expansión)

La inflación española se acelera con fuerza. El IPC de julio alcanzó el 3,6% interanual, cuatro décimas más que en junio y la tasa más alta desde mayo de 2024. El repunte, peor de lo anticipado, coloca a España como el país con mayor subida de precios entre las grandes economías europeas, según los datos actualizados por el INE.

Carburantes y electricidad, los principales impulsores

La subida mensual de los precios fue del 0,3% en julio, tras el 0,6% registrado en junio. Entre los componentes con mayor impacto, los combustibles líquidos se dispararon un 31,5% interanual, con alzas del 15,7% en el gasóleo y del 7,3% en la gasolina. La electricidad aumentó un 8,4% en julio, un repunte vinculado a la retirada gradual de las ayudas fiscales del Gobierno.

Según los datos publicados por el INE, el IVA de la electricidad y el gas volvió a situarse en el 21% en junio, desde el 10% reducido que estaba vigente. La escalada del gasóleo activará automáticamente la cláusula de salvaguarda contemplada en el último decreto anticrisis del Ejecutivo, lo que volverá a elevar las ayudas a este combustible a partir de septiembre.

La inflación supera a los salarios por quinto mes consecutivo

La pérdida de poder adquisitivo de los hogares se prolonga. La inflación encadena cinco meses consecutivos por encima de la subida salarial media pactada en convenio: en julio, el incremento salarial fue del 3,02%, frente al 3,6% del IPC, es decir, seis décimas por debajo.

La Asociación Española de Consumidores criticó en un comunicado la "inactividad del Gobierno" y le instó a volver "de sus vacaciones y los eclipses" para adoptar "medidas urgentes" que eviten que la inflación alcance el 4%.

CCOO y UGT reaccionaron el mismo día. CCOO emplazó al Ejecutivo a una reunión para plantear medidas urgentes, como la revisión inmediata del SMI, que subió un 3,1% para 2026 frente al 3,6% del IPC actual, o elevar a una franja de entre el 4% y el 7% las alzas salariales en las mesas de negociación pendientes.

Pérdida de competitividad frente a la eurozona

El diferencial de precios con los socios europeos se amplía. El IPCA, el índice armonizado que utilizan los países comunitarios para comparar sus precios, escaló en España hasta el 3,9% en julio, mientras Alemania registró un 2,8%, un punto y una décima por debajo. Aunque el dato alemán es nueve décimas superior al de junio, España se sitúa como la economía con la mayor subida de precios entre las principales de Europa.

El repunte generalizado de los precios también se deja notar en la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos frescos y que en julio alcanzó el 3%, una décima más que en junio. Hoteles, seguros de salud, ordenadores portátiles, restaurantes y peluquerías muestran subidas de entre el 4,3% y el 9,9%.

En el capítulo de alimentos, productos básicos como cítricos frescos, huevos o pescado reflejan fuertes incrementos interanuales (15,5%, 13,4% y 7,7% respectivamente), mientras el conjunto de los alimentos se encareció un 1,7%, por debajo del 2% de junio.

Impacto en pensiones y cuentas públicas

El dato revisado de julio, según la CEOE, habría sido incluso mayor, del 4,1%, si el Gobierno hubiera retirado todas las ayudas. La patronal añade así presión a un escenario en el que un IPC del 3,6% o superior implica un mayor gasto en pensiones y en los salarios de los funcionarios, con la consiguiente erosión de las arcas públicas.

El contexto internacional, con el conflicto entre Estados Unidos e Irán que se prolonga más de cinco meses y el bloqueo del estrecho de Ormuz, sigue encareciendo los mercados energéticos y comprometiendo el flujo comercial de materias primas esenciales, lo que anticipa que la presión sobre los precios no se disipará a corto plazo.