El decreto de centros de datos frena la inversión estadounidense en España: 9.000 millones en riesgo

Las empresas estadounidenses están reconsiderando sus inversiones en España tras el nuevo decreto sobre centros de datos aprobado por el Gobierno. La normativa, que exige que al menos el 80% de la electricidad consumida por estas instalaciones proceda de renovables generadas localmente, ha puesto en riesgo 9.000 millones de euros en proyectos y ha acelerado la desinversión de capital estadounidense, que ya alcanza los 7.800 millones en los primeros 15 meses del mandato de Donald Trump, según publica El Español.
La norma del 80% renovable y local
El nuevo decreto establece una condición que el sector considera un obstáculo directo a la viabilidad de los proyectos: los centros de datos deberán obtener al menos el 80% de su electricidad de fuentes renovables generadas en territorio nacional. Esta exigencia, combinada con la incertidumbre regulatoria, ha provocado que las compañías estadounidenses tomen nota y revisen sus inversiones en España, tal y como publica El Español.
Aunque la norma persigue un objetivo de descarbonización, las empresas alertan de que la capacidad de generación renovable local no está garantizada a corto plazo para atender la demanda de estos grandes consumidores de energía, lo que pone en cuestión la viabilidad de nuevos proyectos. Las corporaciones de Estados Unidos, que en los últimos años habían mostrado un interés creciente por el mercado español, ahora ven en la regulación un factor de riesgo añadido.
La desinversión de EEUU se acelera
El contexto político y regulatorio ha acelerado la salida de capital estadounidense. Según los datos manejados por El Español, las empresas de EEUU han desinvertido 7.800 millones de euros en España en los primeros 15 meses del mandato de Donald Trump, y la tendencia se está intensificando. Esta cifra refleja un cambio de actitud en las corporaciones estadounidenses, que empiezan a mirar con más cautela sus operaciones y planes en el país.
La tensión política entre el Gobierno español y la administración estadounidense, junto con el intervencionismo percibido en decisiones regulatorias como la del decreto de centros de datos, ha llevado a muchas empresas a congelar o revisar sus proyectos. La falta de previsibilidad regulatoria es un factor que los inversores internacionales penalizan de forma inmediata, y en este caso ha afectado directamente a uno de los sectores más dinámicos de la economía digital.
El impacto en la economía española
La inversión en centros de datos se había convertido en una de las apuestas más sólidas para la atracción de capital tecnológico en España, con proyectos de grandes corporaciones que prometían empleo y actividad. Ahora, los 9.000 millones de euros en riesgo representan un revés para esta estrategia, pues no solo afecta a los operadores directos, sino también a la cadena de valor asociada: construcción, equipamiento energético, servicios de mantenimiento y empleo cualificado.
El sector no ha dudado en señalar las exigencias del decreto como un factor que dificulta la viabilidad de nuevos proyectos, especialmente en un momento en que la competencia por atraer centros de datos es intensa en otros países europeos con regulaciones más flexibles. La decisión del Gobierno, en plena escalada de la llamada 'guerra de los centros de datos', ha sido recibida con preocupación por las empresas estadounidenses, que consideran que las condiciones impuestas podrían lastrar su competitividad. La revisión de inversiones, según publica el medio, ya es un hecho y la tendencia a la desinversión muestra signos de aceleración.



