El 25% de la facturación anual de un ecommerce depende del Black Friday: la logística, el cuello de botella

El Black Friday se ha convertido en una cita ineludible para el comercio electrónico español: concentra el 25% de la facturación anual de un ecommerce y dispara los envíos hasta 4,3 millones diarios. Pero el éxito de esas fechas no depende solo del descuento, sino de la capacidad de las empresas para gestionar almacenes, stock y entregas sin que la operativa se convierta en un lastre para el negocio.
Un 25% de la facturación anual en juego
El Black Friday ya no es un fenómeno puntual en el calendario comercial español. Según datos de NTT Data, esta cita supone nada menos que el 25% de la facturación anual de un ecommerce. Una proporción que convierte la gestión de la demanda en una cuestión estratégica para miles de empresas, especialmente para aquellas cuyo negocio depende del canal online.
La consultora también señala que más del 60% de las compras del Black Friday se realizan a través de internet, con un gasto medio cercano a los 230 euros por persona en países como España o Italia. Es decir, el volumen de pedidos que se concentran en pocas semanas es tal que cualquier fallo en la cadena de suministro puede tener un impacto directo en las cuentas de resultados.
En este contexto, UNO Logística cifra en 4,3 millones los envíos diarios que se generan en torno a esta fecha. Una cifra que obliga a las compañías a replantearse su operativa si no quieren que el pico de demanda las desborde.
Preparar el almacén antes del verano: la clave para evitar el colapso
Para los responsables de logística, el Black Friday no empieza en noviembre, sino meses antes. Así lo asegura Beñat Irazustabarrena, global customers director de Smartlog, compañía especializada en intralogística. "Antes del verano es cuando las empresas tienen margen para analizar su capacidad operativa, simular escenarios de demanda y preparar sus almacenes con garantías", explica.
El directivo subraya que no se trata de un pico de uno o dos días, sino de un periodo prolongado de alta actividad que puede extenderse durante varias semanas. Por eso, recomienda revisar con antelación la capacidad del almacén, los procesos, el stock y los posibles cuellos de botella. Una planificación que, según Smartlog, permite dimensionar mejor la operativa y llegar al aumento de la demanda con una estructura preparada.
Smartlog trabaja con clientes de sectores como alimentación, ecommerce, retail, textil, salud, industria o distribución, y ofrece soluciones que van desde la automatización del almacenamiento hasta la preparación de pedidos. Su plataforma de software propia, Galys, centraliza la gestión del inventario y proporciona visibilidad en tiempo real.
El riesgo de no estar preparado: errores, retrasos y pérdida de clientes
Las consecuencias de afrontar el Black Friday sin una logística adecuada pueden ser graves. Según Irazustabarrena, "una empresa que afronta el Black Friday sin haber preparado adecuadamente su logística se expone a que el aumento de la demanda supere la capacidad real de su operativa". Esto se traduce en saturación del almacén, errores en la preparación de pedidos, roturas de stock, retrasos en las entregas y un incremento de los costes.
El impacto no es solo operativo, sino también comercial: una mala experiencia de compra en un momento de tanta demanda puede afectar a la satisfacción y fidelización del cliente. "No basta con vender más; es necesario contar con una estructura logística capaz de absorber ese crecimiento manteniendo los tiempos de entrega y la calidad del servicio", añade el directivo de Smartlog.
La compañía utiliza robótica móvil, inteligencia artificial y visión artificial para optimizar los procesos de almacén, monitorizar la operativa en tiempo real y predecir la demanda. Un enfoque que busca que el aumento de las ventas se traduzca efectivamente en crecimiento del negocio, y no en un quebradero de cabeza logístico.



