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La IA dispara la autoexigencia del emprendedor: "El límite ya no es el tiempo, es nuestra propia exigencia"

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(El Español)

La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una promesa para convertirse en una herramienta cotidiana en las startups españolas. Pero su uso, orientado a una eficiencia sin límites, está generando un nuevo foco de tensión para los emprendedores: la autoexigencia. Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre, fundadores y expertos advierten de que el problema ya no es solo la falta de tiempo, sino la presión interna por estar siempre a la altura de una máquina que no descansa.

La IA como fuente de estrés: la frontera entre la ayuda y la sobreexigencia

La ola de la inteligencia artificial, que comenzó a vislumbrarse en el otoño de 2022, ha aterrizado con fuerza en el tejido empresarial español. Según recoge El Español en su sección Disruptores, los emprendedores han pasado de "cacharrear" con la tecnología a implementarla en su día a día, con una máxima hegemónica: ser más eficientes y competitivos.

Sin embargo, esta búsqueda de productividad tiene una cara B. La presión por aprovechar la IA para hacer más en menos tiempo está generando un problema de sobreexigencia y estrés entre los fundadores, que ven cómo su estabilidad emocional se resiente. Diego Ballesteros, emprendedor en serie, mentor, business angel e impulsor de Ancla.Life desde 2021, describe esta realidad como una "paradoja": "La IA sí te da tiempo. La pregunta es qué hacemos con ese tiempo. Porque puedes utilizarlo para descansar, para estar con tus hijos, para pensar, para hacer mejor tu trabajo… o puedes llenarlo inmediatamente con más trabajo".

Ballesteros, que también es impulsor de Ancla.Life, una entidad dedicada a visibilizar la salud mental de los emprendedores, señala que muchos fundadores tienen "demasiado pegada nuestra identidad a lo que hacemos". "Si tenemos la capacidad de hacer diez cosas y hacemos cinco, podemos llegar a sentir que estamos desaprovechando nuestro potencial", explica. Su diagnóstico es claro: "Antes el límite era el tiempo, pero ahora el límite empieza a ser nuestra propia exigencia".

La preocupación de Ballesteros se centra en que los emprendedores acaben comparándose con la IA, que no se cansa, no duerme ni necesita desconectar. "El reto no va a ser conseguir que la IA nos haga más productivos, el reto va a ser aprender a decidir qué hacemos con todo ese tiempo que nos va a devolver", advierte.

El riesgo de usar la IA como único interlocutor ante la soledad del fundador

Uno de los aspectos más preocupantes que destaca el análisis es el uso creciente de la IA como sustituto del apoyo humano. Ballesteros apunta que cada vez más personas utilizan la inteligencia artificial "como interlocutor para contarle cosas que no cuentan a nadie". En su opinión, esto se debe a que la IA "siempre está disponible, no te juzga y puedes hablar con ella a cualquier hora", y puede ser incluso un primer paso para pedir ayuda.

Pero el emprendedor lanza una advertencia: "Si se convierte en el único sitio donde hablas de lo que te pasa, entonces tenemos un problema. Porque puedes haber dejado de estar solo delante de una pantalla, pero sigues estando solo. La IA puede acompañarte, pero las personas son las que realmente te sostienen".

La soledad del fundador es un problema conocido en el ecosistema emprendedor, y la IA, lejos de mitigarlo, podría exacerbarlo si se convierte en el único refugio. Ballesteros insiste en que "la IA puede acompañarte, pero las personas son las que realmente te sostienen", y subraya que detrás de muchos proyectos aparentemente exitosos hay personas que "están pasando momentos muy difíciles".

El experto concluye que "todavía nos queda mucho para que un emprendedor pueda decir que no está bien sin sentir que está poniendo en riesgo su empresa, su reputación o la confianza de sus inversores".

La cultura del error en España: una asignatura pendiente que frena la innovación

El análisis también pone el foco en la cultura empresarial española y su relación con el fracaso. Carlos Delgado, CEO y fundador de Level Up, empresa dedicada a la formación de autónomos y pymes, sostiene que en España "el error sigue estando mal visto y no se acepta como parte del aprendizaje". Según Delgado, una organización en la que sus miembros no cometen errores no refleja una ejecución perfecta, sino un estado de estancamiento o el ocultamiento activo de las equivocaciones por miedo a las consecuencias.

Delgado argumenta que el error "no solamente no debería estar penalizado, sino que debería estar premiado", ya que asumir riesgos y equivocarse resulta imprescindible para que un equipo pueda innovar y progresar. El origen de este rechazo al fracaso radica, según su opinión, en "el sistema educativo y familiar español, donde tradicionalmente se castiga la equivocación desde la infancia mediante suspensos académicos y reprimendas".

Esta pauta cultural consolida "una profunda aversión al riesgo que inhibe la iniciativa emprendedora, provocando la pérdida de una gran cantidad de talento en el país". Además, fomenta perfiles profesionales que "caen en la trampa de paralizar sus proyectos hasta creer que lo tienen todo bajo control, postergando indefinidamente la acción por temor a no obtener los resultados esperados".

Para superar esta barrera, Delgado propone transformar la mentalidad empresarial hacia la aceptación del desacierto como parte inevitable del aprendizaje. "Has de tener la certeza de que va a salir mal, pero si estás preparado y capacitado para aquello que vayas a hacer, tendrás la capacidad de aprender y evolucionar", asevera.

Iniciativas para visibilizar la salud mental: el caso de Ancla.Life y Level Up

El artículo de El Español destaca el papel de entidades como Ancla.Life y Level Up en la visibilización de la salud mental en el ecosistema emprendedor. Diego Ballesteros, de Ancla.Life, señala que "hace cinco años esta conversación prácticamente no existía entre fondos, aceleradoras y emprendedores. Hoy está en los eventos, se habla de ello y cada vez hay más gente dispuesta a contar lo que le ha pasado".

Sin embargo, advierte de que "lo difícil sigue siendo decir 'no estoy bien' un martes por la mañana cuando tu empresa tiene seis meses de caja, tienes un consejo de administración dentro de dos semanas y todo el mundo espera que tú tengas la respuesta. Ahí sigue habiendo mucho silencio". En Ancla.Life, asegura, "seguimos viendo que detrás de muchos proyectos aparentemente exitosos hay personas que están pasando momentos muy difíciles. Emprender es difícil y eso forma parte del juego… pero lo que no debería ser parte de ese juego es romperte en silencio".

Por su parte, Level Up celebrará el próximo 3 de noviembre en Valencia el Level UP Business Summit, un encuentro que reunirá a miles de empresarios y directivos de toda España en el Roig Arena. El evento tiene un doble objetivo: conseguir el Guinness World Records a la mayor conferencia empresarial presencial en habla hispana y lanzar un mensaje claro sobre la importancia de quienes cada día impulsan la economía del país, así como abordar el liderazgo y la salud mental del emprendedor.