Fallece Pablo Vázquez, presidente de Reformismo 21 y referente del reformismo basado en la evidencia

Pablo Vázquez Vega, economista y presidente de la fundación Reformismo 21, ha fallecido a los 61 años. Su trayectoria estuvo marcada por la defensa de unas políticas públicas basadas en la evidencia y el rigor, frente a la improvisación y la consigna.
Una vida dedicada al servicio público y al análisis económico
Pablo Vázquez Vega, fallecido a los 61 años, desarrolló una carrera polifacética como economista, profesor, gestor público, impulsor de instituciones y asesor político. Todas esas facetas estuvieron unidas por una misma convicción: las políticas públicas debían construirse sobre la evidencia y no sobre la consigna, según recoge el diario ABC.
Vázquez fue presidente de la fundación Reformismo 21, un think tank vinculado al Partido Popular, desde donde impulsó propuestas de reforma económica y social. Su trabajo en esta institución fue una de sus últimas responsabilidades públicas, y desde ella trató de influir en el debate económico español con una mirada favorable a la eficiencia del sector público y a la competitividad del tejido productivo.
Su perfil encaja con una generación de economistas que, desde posiciones liberales y reformistas, defendieron la necesidad de que la política económica española se apoyara en datos, análisis riguroso y comparativas internacionales, en lugar de en eslóganes ideológicos.
El legado del reformismo con método
El término que mejor define su aportación es el de "reformismo como método". Para Vázquez, la reforma no era un fin en sí mismo, sino un proceso que exigía diagnóstico riguroso, diseño cuidadoso y evaluación continua de los resultados. Esta aproximación le llevó a participar en múltiples foros y debates sobre economía española, siempre con un tono constructivo y alejado de la confrontación partidista.
La noticia de su fallecimiento ha sido difundida por ABC, que destaca su papel como impulsor de instituciones y su capacidad para combinar el análisis académico con la gestión pública. Aunque no se detallan las causas del fallecimiento, su pérdida deja un vacío en el ámbito del pensamiento económico reformista en España.
El legado de Vázquez trasciende sus cargos: deja un método de trabajo que otros podrán continuar, basado en la convicción de que las políticas públicas deben rendir cuentas ante la evidencia empírica. Su contribución al debate económico español será recordada como un ejemplo de rigor intelectual al servicio del interés general.

